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Autor: Pla Ventura
03/05/2017
CUANDO EL HOMBRE TRABAJA

D

ios, al crear el mundo, en sus perfecciones, no se le olvidó lo más hermoso de la vida: el trabajo. Nada es más cierto que cuando el hombre trabaja, Dios lo respeta. No creo que exista otro valor más importante para el ser humano que la grandeza de su trabajo.

¿Se imagina alguien una sociedad sin trabajo? El trabajo, algo que a veces entendemos como un castigo, en honor a la verdad no deja de ser la gran bendición para todos los mortales. Gracias al trabajo, al esfuerzo común de las gentes, los pueblos siguen avanzando y las criaturas mortales vivimos con dignidad.

El trabajo es, ante todo, esa vía honrada que nos permite alcanzar todo aquello que hemos soñado, siempre, en la  justa medida de nuestras posibilidades. Luego, cuando el hombre está ocupado en su menester habitual, su única preocupación es buscar la perfección en su trabajo, por tanto, no tiene malos pensamientos, ni le surgen ideas banales con la finalidad de dañar a nadie. Trabajar, es, ante todo, la gran terapia del cuerpo.

Ahora, gracias a los medios de comunicación que tenemos, estableciendo una comparación con lo que podíamos saber hace cincuenta años, pongo por caso, nos damos cuenta de la fortuna tan grande que tenemos, todos los que atesoramos un puesto de trabajo. Y digo atesoramos puesto que, no deja de ser un tesoro incalculable el poder levantarte cada día, con la satisfacción de ganarte el pan con el sudor de tu frente. 

Vemos a países relativamente cercanos a nosotros, europeos, al fin y al cabo y, personas que viven en un mismo continente, huyen despavoridos con tal de encontrar trabajo, por consiguiente, un medio de vida. Ahí tenemos a los rumanos, bosnios, croatas y demás países del este que, su único anhelo es salir de sus países para, con su trabajo, lograr un medio de vida que les permita vivir con dignidad.

Bendito trabajo que nos aleja de todo mal y que nos conduce al bien. Siento pena, una pena indescifrable por todos aquellos que no trabajan. Son enfermos de la mente. Una persona que esté bien psíquicamente no puede prescindir del trabajo. Queda claro que, los gandules son enfermos. Y, en su enfermedad arrastran todas las miserias habidas y por haber del ser humano. Y estos enfermos que aludo, como se sabe, también tienen que vivir. Son como los drogadictos que necesitan, a diario, su dosis de heroína. Gandules y drogadictos, ambos, son dignos de lástima. Por esta razón evidente, cada vez que un hombre honrado se ha quedado sin trabajo por causas ajenas a su voluntad, a muchos les he visto llorar como niños.

Quedarte sin trabajo es algo así como ver el horizonte de tu vida de color negro, donde todo es oscuridad y pena.

Bendito trabajo que nos hace fuertes y dichosos en la vida. Que nadie lo olvide: no existen trabajos indignos, existen malos intérpretes de cualquier profesión. El trabajo jamás será una carga, pero sí un deber que deberíamos llevar con orgullo. Dios trabajo durante seis días para, al llegar al séptimo descansar. Si lo hizo EL, ¿cómo nosotros, pobres mortales, nos atrevemos a dudar de que todos los bienes de este mundo vienen a través del trabajo?

Lo dijo Rabindranath Tagore: cuando el hombre trabaja, Dios lo respeta y cuando canta, lo bendice. Cantemos, gocemos todos aquellos que la providencia nos puso en un camino honrado, bello, hermoso y reconfortante, como es el trabajo. Gracias, Dios mío, por darnos lo que a tantos millones de personas les falta: un trabajo para ser felices.

 
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  Autor: Marta 11/05/2017
  Siempre nos dices verdades útiles y elevadas,Luis muy querido.

No podría imaginarme mano sobre mano,como decía mi castellana abuela Baltasara.

Cuando me estaba preparando para mi primer intento en los escenarios,aprendiendo varias rutinas de los bailes más tradicionales de España,que es lo que mi madre eligió para mi,cuando hubo que decidir dejar los estudios a mis 15 recién cumplidos,con Julita de La Cruz quien era mi profesora,una bailaora de flamenco,al estilo y con un físico muy parecido al de la gran Carmen Amaya,pero que era ambiciosa y antes de salir de sus Cuevas de Grana,se metió en una Academia a especializarse en todos los bailes regionales de la península,para enseñarlos en América.
Las clases eran después del mediodía,por lo que pronto encontré en una página de clasificados del diario que llegaba a casa que una señora de un barrio rico,pedía una profesora de piano para dos de sus pequeñas niñas.

Ni corta ni perezosa llamé al teléfono para informes.Le dije a la mamá de las niñas que yo no era Profesora pero ya que eran muy pequeñas y no conocían ni siquiera lo que era el pentagrama,allá fui,previo pacto de honorarios y de como llegar a aquella mansión del Country.

Enseñando casi todo lo que yo sabía de solfeo y teoría,pasé casi un año con aquel pequeño trabajito que me encantaba,hasta que ya preparada para salir con mis trajes especiales que mamita me confeccionara,y un par de trajes estilo sastre para bailar unas farrucas,y hasta un pasodoble muy valiente con todo y sombreo cordobés...mandados a hacer por los respectivos profesionales,ya mi madre tenía preparada la gira que realizaíamos por asi toda America Latina con Meta en México,

No voy a narrar tantas anécdotas
como circunstancias ocurridas,pero si termino éste mensajito,con mi solidaria idea al bien que me hizo siempre el Trabajo,de la que hablaste en esta nota,Luisito,y que nunca dejé de realizar con entusiasmo y gran alegría.

Fuera bailar,cantar,actuar o barrer el teatro...como ya mayor,eligiera cambiar de profesión como una apasionante para mi,como fue estudiar para enseñar a los tensos,nerviosos o con dificultades diferentes con su salud física ,mentalo espiritual...como profesora de yoga...todo me dio mucha dicha,porque cuando uno trabaja con la conciencia que está sirviendo a quien neesita entretenerse en ver o escuchar buena música,o sentirse mucho mejor consigo mismo...en cualquier caso la sensación de ser útil,no tiene para mí parangón.Es lo más hermoso de la vida.

Tienes toda la razón Luisito,no concibo como se puede estar ,Mano sobre Mano...sin nada útil que hacer...¡¡¡Viva la vida Útil.!!!