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Juan Manuel Casaderrey Palacio Participante en el I Premio Cabral de Literatura

 
Autor: Juan Manuel Casaderrey Palacio
11/05/2011
Relato a concurso en el I Premio Cabral de Literatura
EL PEQUEÑO LEÓN MUSULMÁN

E

s Braih. Tiene 11 años. Es un niño como cualquier otro niño del mundo, con alguna diferencia sustancial: es musulmán y no conoce su tierra.
 
¿Como nos conocimos? Por la calle, el tenia siete años, había venido a España por primera vez, un viaje de 5 horas de avión desde Argelia, traído por una honorable organización llamada “Amigos del pueblo Saharaui”.
 
Yo me estaba jubilando; la primera vez que hablé con él  le dije: “el año próximo vendrás a mi casa”. El año próximo llegó y Braih entro en nuestras vidas como un vendaval, o aún mejor, como un siroco sin arena.

Este año será el quinto, vendrá en julio. Ya estamos contando los días. Hablamos con el por teléfono, es casi imposible, las comunicaciones telefónicas son desastrosas, no tienen la tecnología mínima para poder oírnos con mediana nitidez, están en medio del desierto, en medio de la nada, abandonados por todos, olvidados por todos, a la intemperie, en un lugar donde no nace una hierba, no hay una fuente, ni un camino que lleve a alguna parte, el único camino existente lleva a la desesperación y a la muerte.

Primer año, primer día, vamos a buscar a Braih al sitio donde nos lo entregan. Viene sucio, cansado, sediento, hambriento, falto de peso y sobrado de sufrimiento. Lo subimos al coche, intenta llorar, no puede, se duerme, se rinde, el viaje desde el infierno duró 24 horas, los traen sin ningún miramiento, como si transportaran pescado.

Llegamos a casa se va despertando ,sus hermosos ojos negros comienzan a descubrir  el “otro mundo” Sale del coche ,se despereza ,subimos en el ascensor directo al baño, poco a poco comienza a quitar su ropa sucia ,arrugada ,polvorienta, mí esposa ,mi hija y yo lo acompañamos mientras se desviste ,cuando solo le queda el calzoncillo , levanta la vista , invita a las mujeres a salir del baño, solo tolera mi presencia, solo consiente la mirada de hombres, ellas salen ,entra en la ducha , le gradúo la temperatura del agua ,cierra las puertas transparentes ,deja correr el agua sobre su cuerpo moreno y extremadamente delgado ,se embadurna de champú ,se envuelve en una nueve de vapor ,una,dos ,tres veces . “Braih vete saliendo” .Se niega, está en el paraíso, ese baño para él es un lujo extremo, desconocido, imposible de dejarlo acabar. Después de media hora sale brillante, su cuerpo maltratado por el sol del desierto reluce limpio, oloroso, relajado. Lo seco. Se pone ropa limpia, nueva, suave; una vez vestido, las mujeres pueden volver a verlo.

Ahora ven al Braih reluciente, risueño, feliz y hambriento. Le sirven la comida “¡Macarronia!” su preferida .Se harta. Se embadurna, no esta acostumbrado a usar los utensilios que nosotros usamos para comer, en su desierto comen con las manos, no hay agua, ni lavaplatos, ni lavadoras, solo hay miseria, hambre, frió nocturno, calor diurno, tiendas de lona y casas de barro.

Braih termina su comida, se va a su cama, la mira entusiasmado el duerme en el suelo del desierto. Se acuesta. Rodeamos su cama de cojines, puede caerse… se cae, se vuelve a caer, se vuelve a caer, pero no despierta; esta profundamente dormido. Durmió catorce horas seguidas, cuando despertó al día siguiente ya era un niño feliz.Los dos meses pasaron en un segundo, la despedida fue dura. El lloraba de tristeza y de alegría, de tristeza por separarse de nosotros, de alegría por volver a su jaima, por ver a su madre, a sus hermanos y entregarles todo lo que llevaba en su bolsa de veinticinco Kg. su vida de un año.

Volvemos a casa, el ya está volando, el viaje de regreso lo hacemos en el más absoluto silencio. Mi esposa en silencio. Mi hija llorando y yo en silencio absoluto.Un año pasa pronto decimos los tres al llegar…ahora a esperar.

Segundo año, llegada exacta al año anterior, viene extenuado, lo recibimos con un triple abrazo, nos vamos al auto, se sube, se acomada, se duerme, ya sueña con el agua caliente, el gel, el champú, la crema para su piel quemada por el sol.

Llegamos a casa, ya la conoce, directo al baño, la ropa se va quedando por el pasillo, ya no le importa que las mujeres lo vean desnudo, eso quedó atrás. Se mete dentro de la cabina, cierra las puertas, vuelve a disfrutar del agua corriente en abundancia, se enjabona con delicadeza, disfruta cada instante bajo el agua; después de un buen trecho vuelve a reaparecer la piel arrugada de tanta agua de tanto gel, de tanto polvo del desierto que se va por el desagüe, de tanto sufrimiento que también se va por el desagüe.

Comienza la estancia. Días de playa. Sus hermosos ojos negros no dan crédito ¡Maria! ¡Maria! ¡Mujeres españolas locas! ¡Tetas fuera! .No lo comprende, está acostumbrado a verlas tapadas de pies a cabeza, pero le gusta, las mira, se avergüenza, se ríe, no entiende, se sigue riendo.

Nos vamos de boda, nace una estrella. ¡Braih! todos lo miran  ¿Quién es este niño? enseguida se adueña de todos, se exhibe, baila, emula a Michael Jakson, lo supera, un niño del desierto baila mejor que el rey del pop ¡¡Increíble!! De regreso a casa los bolsillos llenos de monedas, billetes, todo para Fatma, la madre que lo espera en el desierto a cinco mil Km. Viaja de regreso a casa soñando con su madre sus hermanos pequeños, recaudó dinero para comer unos cuantos días, gracias a su habilidad para danzar delante de los sorprendidos asistentes a la boda…

Tercer año, la historia se vuelve a repetir; el cansancio, las horas de viaje en un viejo autobús por el desierto, la espera en el aeropuerto de Tinduf para subir el avión, las cinco horas de vuelo, la llegada al lugar donde nos entregan a los niños…

Van nombrándolos uno a uno, entramos en el recinto, miramos con ansiedad, no lo vemos, no está, no ha venido…de pronto arriba una mano levantada “¡allí está!”.

Viene más oscuro, el sol del día y el frío de la noche han curtido más su piel, esta muy delgado, medio adormilado del cansancio del viaje .Trae un regalo, un camello de cartón piedra con un beduino encima, se ve que han estado intentando repararlo, es lo mejor que tienen en casa, al hombre del camello le falta un brazo, la pintura todavía está húmeda. Ahora ese humilde camello, luce en mi casa en un lugar bien visible, para nosotros tiene el mismo valor que una escultura de Miró o un cuadro de Picasso.

¡Día de fiesta! Braih enloquece, autos de choque, caballitos, tómbolas, música, churros, trompetas, disfruta de todo con intensidad, llega a casa cargado de objetos para niños; ¿el más ruidoso? un altavoz ¡Viva el Sahara libre! repite una y otra vez desde la ventana. Los vecinos ya le conocen, le saludan, le dan ánimo, lo empiezan a querer.

Nos vamos de vacaciones ,pueblo de montaña ,gente del campo labradores ,ganaderos ,gente sencilla ,es verano hay muchos niños, al principio Braih está algo tenso ,no los conoce ,poco a poco se van acercando, en una hora ya es uno más, aprende el dialecto del pueblo ,habla como ellos .Fala (habla) deixame(déjame) ou veis (donde vas) pouco(poco) cousa (cosa).

Se acaban los días nos vamos a casa ,Braih tiene que volver al desierto ,al infierno.Preparamos el equipaje, es el último día ,lo llevamos donde nos lo entregaron .La maleta está a punto de reventar ,pero aguanta ,lleva la vida para su familia ,la vida de un año.Volverá el cuatro de julio de 2011,faltan sesenta y dos días .Ya tiene su cama preparada, nadie la usa, es la cama donde Braih duerme y sueña dos meses al año,  la cama a la que miramos con tristeza los otros diez meses que faltan para volver a abrazarlo.

 
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  Autor: jose ramon diaz hevia 30/05/2013
  Felicidades Juàn Manuel,un relato que deberìa hacernos reflexionar a todos los que no tenemos tanta generosidad,una experiencia inolvidable.  
  Autor: María Villar Portas 05/05/2013
  Precioso relato de una vivencia y convivencia con Braih: Lo contiene todo, el temor primero, los descubrimientos, la confianza, el disfrute...y el final. La historia se repite con cada año que regresa y yo me pregunto ¿qué pasará cuando no regrese? Es loable que personas como tú tengáis la generosidad de compartir unos meses de vuestra vida con este LEÓN en pleno descubrimiento de lo que hay después de la arena. Me ha emocionado enormemente este relato, escrito de manera tan sencilla como explicativa. Ojalá que este PEQUEÑO LEÓN BRAIH con el tiempo se convierta en el GRAN LEÓN que cuida y proteja a los suyos!  
  Autor: genco 16/10/2012
  La vida de este niño, cambio ,cuando conocio a esta familia.Los cinco años que estuvo viniendo ,fue un niño feliz,se le dio todo lo que necesitaba y algo mas.Con el cariño, que esta familia, deposito en el,creo que nunca lo olvidara.Adios al Pequeño Leon Musulman,nunca te olvidaremos y pensamos que tu a nosotros tampoco.Adios BRAIH  
  Autor: BENIGNO MARTINEZ 12/01/2012
  El texto transmite la ansiedad que soporta el autor por solucionar aunque en tan poco tiempo, algo que aunque acostumbrados a oir, nos sobrecoge cuando lo vivimos y más en la piel de un niño.  
  Autor: victor loredo 23/11/2011
  Tengo la suerte de conocer a esta familia,es un privilegio poder dicir que soy su amigo, lo que hacen con este niño al cual tambien e conocio es como tendria que ser el mundo con los desfavorecidos.
Gracias Manolo por ser asi.
 
  Autor: edivia santos 29/08/2011
  Bella y triste historia. Bella porque los sentimientos humanos mas loables se despiertan: cuidar a otro ser humano. Triste porque realidades geopoliticas crean tragedias que los niños pagan en todos los rincones de la tierra y en todas las culturas. Felicito a esa familia por tener un gran corazon. Este concurso debe ser de historias asi: reales, donde la hermandad se da con fuerza. Ese seria el mejor homenaje para nuestro querido Facundo Cabral.  
  Autor: Alberto Fernández Mendieta 27/08/2011
  Emocionante relato mi Granduyón. Sois únicos sois ejemplares, mi otra gran familia sois vosotros cuatro. La luz de los ojos de Braih, como la de otros niños, no se apagará mientras haya gente como vosotros, al otro lado del desierto, dispuestos a brindarles sus vidas. Un Abrazu Che!  
  Autor: lourdes Guzmán 20/07/2011
  felicidades por ser como eres y poreseangel que te visita cada año ojalá todos tuvieramos esa oportunidad felicidades  
  Autor: Jesus glez 04/07/2011
  Me ha encantado. Yo ahora tengo un niño pequeño y me ha emocionado ya que pienso en los padres de los niños que buscan un futuro para sus hijos en otros sitios lejos de ellos. Un fuerte Abrazo para ti y para el niño  
  Autor: Francisco Duarte Alvarez 30/06/2011
  Manolo¡¡¡ Estas haciendo una obra muy buena con este niño, q bien merecido lo tiene. Os felicitamos mi esposa y yo. Que tengais un verano muy feliz con toda la familia y el niño que ya forma parte de vuestra vida. Un abrazo.  
  Autor: Javier Menendez 30/06/2011
  Gracias Casal!!sencillamente genial,me emocionaste con tu recuerdo escrito para Jacobo(Dios estará con él cazando,espero),y me vuelves a emocionar con tu relato sobre Braih,que sensibilidad,bendita sea tu "locura".Gracias  
  Autor: María 20/05/2011
  Gracias  
  Autor: Diaz Miguel 20/05/2011
  Intenso y profundo a la vez. Un deleite para algunos de los sentidos que la mayoría de las veces tenemos dormidos  
  Autor: Montse 20/05/2011
  Te leí y me ví en ese espejo en forma de letras. Emocionante para quienes sabemos de qué hablas.
Honor y valor
 
  Autor: Marcos 20/05/2011
  Muy bien Manolo. En tu línea.
Salud y ....
 
  Autor: Leonor 18/05/2011
  Vivimos en la era de la velocidad,no disfrutamos la vida, si paramos a mirar una flor no aguantamos más de dos segundos porque perdemos el tiempo, mirar por los cristales de la ventana al levantarnos mientras llueve... cinco? diez segundos? porque perdemos el tiempo, vivimos en una sociedad influenciada por los mandamás que nos dicen como, cuando y donde debemos vivir. Nos preocupamos por gilipolleces materiales, envidiamos al vecino porque tiene un A6 y nosotros un 205, ambicionamos los poderes adquisitivos ajenos, tras un bombardeo publicitario extremo y unos medios de comunicación corruptos que nos laban el cerebro para encauzarnos hacia donde les interesa.
Este es un relato profundo, honesto, puntual, meticuloso, valorador y pedagogo de las pequeñas cosas que merecen la pena en la vida.
La sonrisa de ese niño para esa familia seguro que vale más que todo el oro habido y por haber.
Es una prosa directa, lineal y contundente, consigue transmitir al lector cada sensación del autor con dos palabras, le envuelve en la historia llena de sentimiento y amor.
Ojalá hubiese más padres como el, más gente honesta por el mundo que valore lo realmente importante de este paseo en el que todos y cada uno de nosotros comparte billete de viaje y en vez de ayudarnos los unos a los otros nos sacamos los ojos por algo tán inválido como el dinero.
 
  Autor: Enrique 13/05/2011
  Los días pasan pronto Manolín, ya llega, y a mí me gustaría poder abrazarlo y besarlo y verlo jugar por las calles de Nava mientras tú y yo desarreglamos el mundo a fuerza de cafés sin cafeína y mucha locura. Ojalá pudiera acercarme en agosto, aunque sea por un par de días. Un abrazo fuerte y más rojo que nunca, querido amigo, y un beso enorme al pequeño león.  
  Autor: Juan Manuel Casalderrey Palacio 12/05/2011
  Gracias a mi esposa Quintina y a mi hija Maria, ellas son las que de verdad se encargan de que Braih sea feliz al menos dos meses al año .Mi papel es secundario, ellas y él son los verdaderos protagonistas de esta historia.  
  Autor: andrea 12/05/2011
  Gracias infinitas por esta historia! Gracias por compartirla! Disfrute leyendola tanto como el disfruta su bano! Gracias a la vida que hay gente como tu, Juan Manuel!  
  Autor: LOLY 12/05/2011
  Muy, muy, muy guapo, MANOLO. Otra que está llorando!!La pena es que la solución a este problema está lejos y en medio hay muchas víctimas. Los vecinos también tenemos ganas de volver a ver a Braih por Nava.
 
  Autor: Javi 12/05/2011
  Chapó, Don Manuel.  
  Autor: Mané 12/05/2011
  Lo más bello y lo más triste de la historia es su intensa veracidad!!!! Hay sentimiento, hay compromiso, hay amor y angustia...¡Toda mi admiración para Juan Manuel y el pequeño león musulmán!!  
  Autor: M. J. Lasala 11/05/2011
  Mis ojos cargados de lagrimas acaban de leer tu conmovedor relato... Me faltan palabras para decirte que te admiro querido amigo, hace falta mucho valor para poder despedir a Braih y mucha fuerza para soportar los 10 meses que pasáis sin él. Recibe mi mas sincero cariño. El relato muy bien escrito y consiguiendo atrapar al lector.  
  Autor: Domenica Marroquin 11/05/2011
  Que bonita historia y triste!! Por que para el son dos mundos muy difentes!!! Uno donde esta la familia y otro que tambien es como familia y que tiene todo, pero no tiene con el a su primera familia..
 
  Autor: Patricia May 11/05/2011
  Juan Manuel, no pude contener mi emoción, las lágrimas me han brotado, porque todo lo que has descrito en esta bella historia de amor, de espera , de ansiedad, de alegría, me lo has trasmitido, he visto varias películas acerca de los niños en estas condiciones, en verdad ¡ME PARTEN EL ALMA!el mundo de ellos es tan diferente al que estamos acostumbrados nosotros, que ya ellos lo ven con tanta naturalidad, aceptan todo lo que hay en su alrededor, porque ahí nacieron. Personas como tu y yo desearíamos cambiarle su mundo, su historia, y que no sufran más. Espero que muy pronto lo tengas de nuevo en tus brazos, y que definitivamente ya se quede en tu bello hogar lleno de tanto amor para Braih...él se lo merece y ustedes también.

Te envió un abrazo, gracias por contarnos tu bella "HISTORIA DEL PEQUEÑO LEÓN MUSULMÁN "

Patricia May