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Autor: Gabriela Flores
17/07/2015
EL ÁNGEL QUE FUE ENVIADO PARA SER SACERDOTE

C

orría el mes de abril del  año 1960 cuando en la ciudad de Bogotá, nació un niño mono muy agradable y sonriente, el hijo de una jovencita bogotana y un señor búlgaro. Ella de 26 años y él de 30 años. Se conocieron en el trabajo de ella y ésta se enamoró de su presencia, de sus palabras, de sus promesas.  Tan pronto supo del embarazo el señor se fue de la ciudad y ella quedo sola y triste con su embarazo, pero decidida a tener ese hijo.

Ya por esas épocas, el tener un hijo sin haberse casado, ni vivir juntos, era todo un drama y una causa de dolor y malestar para la familia de la mujer. Es así como la mamá, en medio de su angustia, de su incomprensión familiar y  de su desprecio por parte de la sociedad, se deja llevar por la vida y la desilusión, se une a un hombre borracho, despilfarrador, sin estudio, solo porque le prometió cuidar de ella y de su hijo, solo si se retiraba de trabajar.  Ella en su afán de velar por su hijo, decide irse a vivir con el señor.  No sabiendo, que con ese ese fatídico paso, acabaría con la existencia feliz de su pequeño hijo.

Fue así como, desde el inicio de la relación, el señor no tuvo el menor detalle con el niño, lo dejaba de lado, si lloraba nunca lo atendía; fueron dos años de sufrimiento de ella al darse cuenta que no había sido una buena decisión, su compañero se la pasaba de borrachera en borrachera, con mujeres y gastándose el poco dinero que conseguía, sin embargo, ella no cambiaba de parecer, aunque todos a su alrededor le insistían en que lo dejara, hasta su familia.

En ese desastre ya iniciado, empezaron a llegar los hijos de la pareja, el primero hombre llego a los 2 años de haberse unido, con este hijo se incrementaron los sufrimientos del mayor, no solo era más despreciado y maltratado sino también, insultado, el señor compraba cosas para su hijo y al otro nada, además le decía a su hijo que no le presara nada al otro, que era solo de él y únicamente para él. 

Nació la primera hija, al año, lo cual haría que se incrementara aún más el sufrimiento de aquel pequeño que ya veía e intuía su gran desgracia,  esta hija seria la consentida, a su manera, de su papá, pues le recordaría siempre a esa madre que nunca vio, ya que el día que el nació su madre murió.

Al año nació la siguiente hija, hija que ya venía con desnutrición, pues el papá seguía hundido aún más en el trago, las mujeres y no había dinero para una buena alimentación.

Es así como, a los dos niños se colocan en escuela para hacer sus estudios de primaria, avanzando el hijo de la pareja y quedándose el hijo mayor, ya había sido maltratado físicamente por el padrastro en la cabeza, golpeado fuertemente en la cabeza, le daba patadas, no le daba de comer, y lo insultaba todo el tiempo, el niño perdía su estudio y la madre no reaccionaba. A la niña la colocaron en un colegio particular a estudiar su preescolar, cosa que en esos días era todo un lujo.  Ella disfrutaba desde esos días la compañía de su hermano mayor, la acompañaba en la casa, jugaban y ella compartía con el tranquilamente antes que llegara el papá, pues no permitía que los hermanos jugaran ni se acercaran a él.

Llegada la otra niña y con el paso del tiempo fueron colocados todos los 4 en la misma escuela a realizar su primaria.  El mayor se fue quedando, el siguiente avanzo rápidamente al igual que la hija mayor, la menor se fue quedando por el grado de desnutrición con que ya venía.

Tendrían, más o menos 11 años el mayor, 8 años el otro hijo, 7 la hija mayor, 6 la siguiente cuando llega la última hija de esta pareja y la primera y única del matrimonio por lo católico, pues la pareja se casó después de haber tenido sus 3 hijos y antes de la llegada de la última, ultima que sufre hasta hoy día, su terrible llegada, no era esperada, la mamá pasaba de los 45 años, muy enferma, desesperada, desolada y totalmente ausente del sentido de familia, así es que esta última hija seria criada en su totalidad por el hijo mayor y la hija mayor, a los que aun hoy día los reconoce como sus padres reales, la mamá aun al día de hoy le produce lastima esta última hija, y si es evaluada la situación, se percibiría que no la considera como hija.

No podría ser un panorama más desolador el de este joven de 11 años, maltratado hasta decir no más, de su padre aun no sabía, sin avanzar en sus estudios y al cuidado de toda una familia de 4 hermanos, su madre solo sentía lastima por él, pero nunca hizo nada especial para apartarlo de tanto dolor . 

Este joven, aprendió a cocinar rápidamente pues las circunstancias eran apremiantes, el cocinaba para sus 4 hermanos, los cuidaba, desde esa edad, los hacia arrodillar, rezar y luego repartía a todos los cuatro un pedazo de pan como si fueran hostias, el los hacia escuchar todas las noches las enseñanzas del “hermano Pablo”,  él les enseñaba que si no se portaban bien Dios se pondría bravo y el diablo se los llevaría de los pies a todos., él les lavaba la ropa a todos, le fue tan mal en la escuela que el padrastro no lo dejo estudiar más y la mamá solo obedecía lo que el padrastro dijera, el sentido de ser madre de esta mamá murió desde el mismo día en que se unió a ese hombre que terminaría siendo su esposo, así es que el niño no pudo terminar su primaria junto a sus hermanos, se quedó en casa haciéndole el oficio a todos los integrantes de esta familia, si es que se puede llamar así. 

El día que nacía su hermana menor, el joven hizo el oficio muy temprano, preparo almuerzo y desde el medio hizo arrodillar a sus 3 hermanos y rezaron no menos de 5 o 6 rosarios por su hermanita que estaba llegando y por su mamá pues le daban muy pocas esperanzas de vida, era ya demasiada avanzada en edad y enferma como para resistir este último parto. 

Todo esto era una desdicha pero avanzaba la vida como pasa siempre, estés o no preparado la vida continúa y quiéranlo o no sigues allí vivo y con más salud cada día, así es que mal o regular pero se avanzaba en este hogar de 7 personas donde no había autoridad ni el amor y consejo de una madre.

Tendría este joven la edad de 15 años y sus hermanos 12, 11, 10 y 4 o 5 años, cuando, al papá de esta familia lo convenció un señor de irse a vivir a su casa con su esposa e hijos.  Donde estaban, estaban bien dentro de lo que se podía decir, siempre en arriendo, todos arrumados en una pieza, pero bien.  Sin embargo, el papa de esta familia sucumbió ante el valor del arriendo que el señor le proponía y se marchó con su familia a esa casa, casa donde desencadenaría la mayor desgracia para el hijastro mayor, el sufrimiento eterno de sus cuatro hijos y la total pérdida de identidad de su esposa.

La casa era una casa de dos pisos y terraza, el dueño vivía en el segundo piso con un muchacho, en el cuarto de al lado otro señor con sus dos hijos en el primer piso tres habitaciones cada una de ellas con un familia distinta, los integrantes de esta historia en la habitación más grande que se dividía en dos con una misma puerta de entrada, en una se alojarían todos los hijos del señor y la esposa y en la otra el hijastro, solo en una cama aparte de toda la familia, como siempre fue.

Un día cualquiera, el joven de esta historia le dice a su hermana mayor, su confidente, su amiga de juegos, de salidas, de historia, de vida, “hermana, tiene que ayudarme, no tengo a nadie más a quien acudir, usted sabe”, tenía 15 años aquel joven, su hermana 11 años, sin conocer nada de la vida, criados como católicos, nada de fiestas, solo estudio, Dios, cuanto dolor, ese momento, es imposible de olvidar, la hermana contesta: “Si dígame tranquilo, que yo le ayudo”.  “Resulta”, dice el joven, “que necesito que no se vuelva a dormir en la noche, procure dormir en el día, porque necesito que me cuide en las noches”, la hermana, sorprendida y angustiada por lo que le pasaba a su hermano, le pide que le explique y él dice: “Necesito que me cuide pues el dueño de la casa baja todas las noches y cuando ya ve que nadie habla que todos están dormidos me golpea en la ventana y tengo que salir a estar con él en la habitación, él me ha violado desde que llegamos a esta casa y me amenaza con decirle a su papa y a su mama si no le hago caso y me toca estar con él y con el otro señor todas las noches y yo ya estoy cansado, agotado, me duele mucho y no quiero hacer más esto, ayúdeme por favor, no me deje solo, no deje que me lleven más”.  

Después de ese día, la hermana nunca lo dejaría solo, ni a él ni a sus hermanos, ese día marcaria la vida tanto del joven como de la joven, ella cambio su habito de vida y a partir de esa fecha se hizo responsable de su familia sin corresponderle, pero el solo hecho de pensar que sus hermanos serian también violados, le cambio por completo la existencia.

El joven, al sentirse acompañado de su hermana, cobra valor, no vuelve a subir con ellos y presenta la denuncia acompañado de su hermana, al principio no les creen, luego tiene que hacerse mil y una prueba de sus órganos para comprobar el hecho, pero jamás se le encontró nada, nunca se pudo comprobar el hecho, sería la vida misma la que se encargaría del señor muchos años más adelante.

Es así, como el dueño enfurecido emborracha aún más al papa, (lo mantenía dopado todo el tiempo para que no cuidara de sus hijos y la mamá totalmente ausente de su familia, siempre fingiendo enfermedad para no asumir tanto dolor), hace que el papá un día, le saque todas sus pertenencias a la calle al joven, hermano mayor de esta familia, lo tome de la parte de atrás de su camisa y lo eche como menos que a un animal a la calle, ese día, las únicas que presenciaron semejante atrocidad fueron la hermana mayor y la mamá. 

La hermana mayor quedo totalmente deshecha, sola, desprotegida y al frente de un hogar ya no de 4 hermanos si no de su madre, su padre y sus 3 hermanos.  Su padre perdió completamente el control de su hogar, su mamá se perdió aún más en su dolor y sus hermanos desprotegidos totalmente.  Ella se hará cargo de este hogar desde ese momento hasta sus 30 años de edad.

El joven, con 15 años, emprende su vida solo, ha sido maltratado físicamente, moral y espiritualmente al punto máximo, su mamá básicamente se desentendió de el desde que se unió a aquel hombre y su papá se apareció solamente un diciembre para llevarle un pantalón de navidad, el cual el no recibió, pues a tan corta edad ya sabía valorar el amor más que cualquier cosa en el mundo material.

Dormiría muchas noches en la calle, luego sería recogido por un amigo, buscaría trabajo y empezaría a hacerse una vida laboral.  Termina su primaria y bachillerato por la noche y después de muchos años, logra hacerse a una casa.  Le da hepatitis y mientras está incapacitado es cambiado de puesto de trabajo, cuando regresa ya no tiene el empleo, trabajaba en el área de utilería en una cadena de radio y televisión Inravisión en esa época.  Sin embargo, allí aprendió mucho de teatro, le llamo mucho la atención, cosa que desde chico ya había desarrollado, aprendizaje que le serviría el resto de su vida y aun hoy más que nunca pues ahora más que antes tendrá que vivir haciéndole el bien a los demás olvidándose de sus propias angustias y dolores.

Pasan los años, un día cualquiera su hermana mayor le pide ayuda para que deje ir a su familia a vivir a su casa, pues ella no tiene trabajo y su papá ya es solo un alma en pena que no trabaja y su mamá se muere de hambre, así es que el abre las puertas de su casa a su padrastro, el mismo que un día lo echara de su casa, allí, el padrastro vive la mayor humillación y dolor en el alma de su vida y es allí donde su hermano mayor, el ángel de esta historia, logra encontrar el perdón a tanto daño hecho por su padrastro, será esa estancia en su casa la que haga que el hermano mayor  logre ubicar el perdón al padrastro y a la madre, queda desde allí limpio su corazón por tanto dolor vivido por culpa de ellos dos.

El joven inicia desde sus 25 años de vida más o menos su búsqueda titánica por ser sacerdote, objetivo de vida que aún no sabe que le llevaran 30 años más para lograrlo.

Al quedar sin trabajo, sin profesión, sin experiencia en otra cosa, empieza a dedicarse a la catequesis en las parroquias, a ayudar en las iglesias, a trabajar en una cosa y en otra para pagar su carrera.  Inicia sobre los 30 años de edad su carrera de Sicología, la que lo deja aún más claro con su vocación.

Es aquí cuando es invitado al matrimonio de su medio hermana, la hija de su papá biológico, asiste él y su hermana mayor, allí, el padre muy orgulloso de su único hijo profesional (también tendría 4 hijos con su esposa ninguno profesional), lo intenta presentar en sociedad como el hijo de su orgullo, pero, el joven se para frente a su padre y delante de todos los invitados él dice: “Señor, sepa que usted es el ser que me engendro nada más, un padre es algo de lo que usted no tiene la menor idea ni la tendrá, no me presente como su hijo pues yo no soy ese que nombra”. 

“Sepa también, que no le guardo el menor rencor, considero que en medio de su ignorancia no supo cumplir su labor de papá nada más”.     

Desde ese día nunca más se volvieron a ver, el joven aliviaría allí en ese momento, su dolor por la falta de un padre.

Terminando su carrera profesional de psicólogo y sin trabajo formal, busca en un lado y en otro, con ayuda de las conferencias y charlas que ya dictaba en iglesias, cárceles, ancianatos y lugares de niños desprotegidos, se paga su carrera de Filosofía, sigue en el proceso hacia su meta, ahora deberá hacer la teología, no lo reciben en ningún seminario dicen que es una vocación tardía y que no hay espacio para él, pero él tiene en su mente solo, ser sacerdote.

Que fortaleza, que decisión de mente, que entrega, los que lo conocemos de cerca, sabemos de su entereza, de su vocación, por designio de Dios, lo conocieron en todas las cárceles de Bogotá, en los lugares más pobres de la ciudad, en los lugares donde habitan ancianos olvidados por sus familiares, en los lugres donde están los niños maltratados, siempre llevando su mensaje de amor a Dios, de paz en los corazones, de tranquilidad, de perdón,  pues según sus propias palabras, lo único que realmente sana el alma y el cuerpo es el perdón.

Es así como se hace una fama de gran predicador y ayudador de las personas, que son los obispos, de todos los lugares donde han  estado los que le han tendido la mano.

Camino a la teología, se recorrió, el 80 o 90% de los seminarios de Colombia, en un lado, en otro, lo sacaban y lo sacaban de todos los lugares, pero el, asido con toda su vida a su objetivo, ser sacerdote.  Iba a un lugar y a otro, hablaba con un obispo, con otro, así término su teología, con la ayuda de varios obispos de Colombia, sin embargo, vendría aun lo más difícil, los pasos para la ordenación, pues debería ya vivir en un seminario y en ningún lugar de Colombia fue aceptado, el pidió ayuda a todo el mundo y no fue escuchado, simplemente porque era una vocación demasiado tardía, ya sobre sus 50 años de edad.

Así es que, emprendería su recorrido por los países que lo quisieron recibir después de muchos días y años de ruegos y suplicas, llego a Venezuela, allí lo recibieron y lo enviaron inmediatamente al lugar más recóndito de ese País, donde no había parroquia como tal, donde estaban los más olvidados del País, para que prestara sus servicios y pudiera dársele el diaconado. 

Vivió por allí, alrededor de 3 años o más, sirvió hasta su salud, atendía y atendía personal, todos los días, desde la madrugada hasta altas horas de la noche, contaba que a veces en la madrugada durmiendo lo despertaban pues llegaban personas de lujares lejanos y debían ser atendidas, todos querían dialogar con él, le llegaba gente de los lugares más recónditos de Venezuela a pedir una luz, a pedir una palabra para continuar sus vidas, atendió en las cárceles, donde siempre fue muy querido y respetado, atendió en los hogares de niños maltratados, era indispensable para los niños escucharlo, les daba aliento de vida, él contaba todo esto riéndose, pero quedaba siempre una pregunta en el aire, ¿cómo podía atender a tanta gente necesitada de amor, cuando él nunca recibió amor? Un milagro de Dios o ¿cómo ustedes le podrían llamar a eso? 

Al final, le dijeron que no podían darle el diaconado, que lo lamentaban, se venció su visa, así es que devuelta a Colombia, un par de días de duelo y luego nuevamente levantado y ahora con más fuerza para seguir luchando por su sacerdocio.  ¿Cómo podría hacer aquello sino era Dios mismo sosteniéndolo en sus brazos?

Nuevamente pidiéndole al mundo lo dejaran ser sacerdote, golpeo en todas las puertas nacionales y extranjeras, siempre decía, luchare hasta la última gota de sangre por mi sacerdocio, solo el descanso eterno me detendrá en la búsqueda de mi objetivo.

Así fue como llego una luz de Perú, el nunca más volvió a trabajar, el dinero siempre fue recogido de persona en persona, de ayuda en ayuda, su casa la tenía arrendada por un módico precio pues sería el descanso final de su mamá, por eso jamás la vendió, otra pregunta que queda en el aire es ¿cómo puede tener tanto amor por su madre si nunca vio realmente por él? Pero lo cierto es que la cuida como la niña de sus ojos, no permite que le falte nada, regaña a las hermanas si sabe que no se le ha llevado al médico o no se le ha llevado el mercado o se le han dado quejas de las angustias o dolores de ellas, no le gusta que se le cuente ninguna angustia, pues quiere verla libre de todo dolor de toda pena.  ¿Cómo puede quererla tanto si ella no lo supo cuidar ni darle tanto amor como el da ahora?  No sé alcanza a entender, cada uno de ustedes puede responderse

Llegando a Perú, lo recibieron en Lima y luego lo enviaron al lugar más olvidado del Perú, a la selva más intrincada del país, allí debería trabajar y prestar sus servicios para ser revestido con el diaconado.  Recuerda que ni cama tenia, habitan allí los más pobres del País, en su mayoría indígenas, viven básicamente de sus cosechas no tienen estudio y por supuesto tienen todas las necesidades del mundo.  Allí llego aquel joven ya con sus 50 años de edad en busca de su objetivo de vida, ser sacerdote.

En aquel lugar lo termina distinguiendo todo la ciudad, todos quieren sus consejos, sus palabras, su guía, el los atiende a todos y presta sus servicios como diacono. 

Un día, se realiza una reunión en la cárcel de la ciudad, algunos obispos van a visitarla, es un día especial para todos los presos, realizan la misa y un delegado de los presos, le entrega una carta firmado por todos los presos, al obispo jefe de la comitiva, donde piden, ruegan, suplican le den el sacerdocio a aquel ser que los acompaña, que los guía y que les da la fortaleza para seguir allí. Más adelante, esta carta sería uno de los aspectos tenido en cuenta para tomar sus decisiones.

La vida continua en medio de su entrega total a las personas que le han encomendado, finalmente, no sin muchas otras luchas con las decisiones de sus superiores, le dicen que le darán el sacerdocio, pero que tendrá que dar unos pasos finales antes que se tome en firme la decisión.

Para semana santa del año 2015, a sus 54 años de edad, lo envían a un pueblo mucho más desolado, alejado del mundo, con personas mucho más necesitadas de todo, donde no hay sino dolor, tristeza, enfermedades por los climas tan fuertes de este lugar, donde ninguna otra persona ha querido ir a prestar sus servicios por lo lejano y fuerte del lugar, el simplemente dice:   “Allí estaré, no hay problema”, al regresar le han dado las mejores referencias a los que toman las decisiones y es cuando se hace una reunión final para que este joven que desea ser sacerdote de el sí ante sus superiores.

Allí, se le dice: “Joven, para ser ordenado deberá prestar sus servicios en ese lugar, yo le ofrezco, tierra, nada más, no habrá dinero, no habrá ayudas, no habrá, alimentación, no habrá pagos de salud, no habrá nada, pues no tenemos los medios, si usted desea tomar el sacerdocio en esas condiciones, se le ordenara”

Aquel joven, que ha luchado toda su vida para llegar aquí, ya no le interesa nada más en la vida, solo, SER SACERDOTE, dice, “SI, ACEPTO”

Es así, como inicia el proceso de papeleo, visitas, tema de la visa, todo lo necesario para ser ordenado…

Se vuelve a su ciudad natal, a despedirse de su mamá, allí compra sus ornamentos, su vestido de sacerdote, la hermana mayor le solicita poder estar en ese momento tan especial, ella lo respeta mucho, pues sabe que es un ángel de Dios enviado a ser sacerdote, sabe en el fondo de su corazón, que este acontecimiento llenara de milagros a su familia, pues el solo hecho que haya llegado hasta allí es ya todo un milagro.

Por esos días ocurre un milagro en la familia, es importante que quede plasmado porque la que narra esta historia está convencida que vendrán muchos más milagros, es un ser bendecido, está segura.

Cuando la hermana intermedia tenía ya sus 3 hijos, aún muy chicos, de 3 años, 8 y 6 o 7 años (hoy esos chicos tienen 25 años, 20 y 18), ocurre un hecho que separa a partir de ese momento y hasta la revestida del futuro sacerdote a los hermanos y sus sobrinos.

Este joven ángel, adoraba a sus sobrinos, siempre los visitaba, les llevaba regalos, se sentía en familia, un día, hubo un maltrato verbal de la hija intermedia y del hijo hacia su mamá, el joven pierde el control porque han tocado a su mamá, lo único y más sagrado que tiene, entonces maltrata también verbalmente a sus hermanos, por esto que es llevado a los tribunales de la ciudad, hecho doloroso para él y para la hermana mayor. 

Estaban allí, su hermana y su esposo y su otra hermana y su esposo, su hermano mayor, el protagonista de esta historia y su hermana mayor, ellos pedían ayuda económica para su mamá, pero el hermano mayor ayudo todo lo que pudo y más, dejo su vida en su casa, estos hermanos hasta hoy, no se han dado cuenta quien fue el, lo acusaban, la hermana mayor, en silencio asimilo aquel momento al de Jesús cuando fue acusado y vendido por su propio apóstol, solo rezaba y lloraba en silencio mientras sus hermanos acusaban al mayor ante el tribunal, cuando le preguntan a ella cuál es su opinión al respecto ella solo atina a decir:  “que Dios los perdone porque no saben lo que hacen”, si hay alguien aquí que necesita todo nuestro apoyo es precisamente él y probablemente más que la mamá, así es que no está de acuerdo con nada, pero no guarda rencor, entiende que es simplemente el dolor sufrido que aún no les ha dejado ver a los hermanos todo lo que él ha hecho por todos ellos, así es que dice: “tomen las decisiones que quieran, yo no estoy de acuerdo con nada, no podría acusarlo jamás”. 

A partir de ese día, pasarían 10 y más años antes que este joven pueda volver a ver y a hablar con sus sobrinos y sus dos hermanos, allí se le prohibió acercarse a la casa de su hermana y volver a ver  a sus sobrinos.  Sin embargo, ni un solo día de estos 10 años y más, dejo de preguntar por ellos y saber de qué iban sus vidas, siempre pregunto por sus sobrinos y sus hermanos, jamás se desentendió de ellos, siempre oro por todos, todos los días. 

Esto es solo comprensible para quien conoce a Dios, no existe otra explicación.

Llega el día que se revestirá donde su mamá, se viste para ella, pues ella no podría llegar al lugar donde será ordenado por la lejanía y las problemáticas de la carretera y los medios de transporte, ya que para llegar allí, debe utilizar avión, buses maltrechos, viajar de noche en camionetas casi destruidas, pasar el desierto, pasar la montaña, y llegar al lugar, él no quiere tanto sufrimiento para su mamá, ya muy cansada y enferma, así es que se reviste de sacerdote para ella. 

Antes de la reunión llaman los hermanos a la hermana mayor y pregunta que si es posible que ellos asistan a ese momento, ella queda tan impresionada con aquel hecho, que llama inmediatamente a su hermano mayor y le pregunta si es posible que ellos asistan, él contesta:  “yo solo me revestiré para que mi mamá me vea y este tranquila, allí puede llegar quien desee, no tengo problema con nadie, mi corazón sano hace muchísimos años, así es que tranquila, el que desee llegar que llegue”.  Es así, como ocurre el milagro, ver allí a la familia reunida nuevamente, sin el menor vestigio de rencor o ira, el hablando con sus sobrinos, su hermana, la que lo acuso, ayudándolo a revestirse, es un momento inolvidable en esta sufrida familia, Dios hace su milagro por medio de este ángel enviado a ser sacerdote….   

En el momento en que él se reviste de sacerdote, su mamá y el en su corazón se abrazan en un abrazo de tranquilidad, satisfacción y orgullo, que ninguno de los presentes entendería, pues ninguno de los dos, ni madre ni hijo, se expresan físicamente, solo la hermana mayor entendería semejante momento tan especial, ella que supo de sus angustias y dolores, sabe perfectamente por qué no pueden expresar el afecto como lo hacen las demás personas….

Es en ese momento, en que la hermana se convence que culminando el su objetivo, después de tantas angustias, llegaran los milagros para todos los demás…….y el será un sacerdote que derramara bendiciones a todos los lugares donde vaya…

Hoy 16 de julio a las 6 p.m. será ordenado un ángel como sacerdote en un lejano País, en lo más intrincado de la selva, que llevara la luz, la paz, la fortaleza a tantas personas que Dios le tiene encomendadas desde mucho antes de su nacimiento.

¿Existe Dios? Claro que sí, Dios existe y está allí, siempre allí, unas veces al lado guiándonos, otras llevándonos en sus brazos, pero siempre allí.

 
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  Autor: RMAbad 06/02/2018
  Triste y asombrosa en lo descrito en donde destellan, mas que el dolor, la fe, fortaleza, decisión de dos personas que cada una de ellas supo dar lo mejor de sus sentimientos.
Me ha hecho llorar.