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Autor: Diego Millán García
11/04/2015
LA VIDA EN POSITIVO

A

bril siempre tiene fama de revuelto por estas latitudes, y tras un comienzo casi veraniego, vuelve por sus comportamientos habituales y alternativos entre la primavera y el invierno, calor unos días, lluvias, tormentas y frío otros. Menos mal que la prolongación de las horas de sol en este hemisferio norte, llena de luz y de belleza esta renovación de la vida que nos visita cada año como invitación gozosa a renovarnos nosotros también, y a salir de nuestros letargos y escondites invernales.

Es la invitación también de esta Pascua de Resurrección que inauguró el pasado domingo la llamada cristiana a la esperanza y a la alegría, tan necesarias en todas las épocas y etapas de la vida humana, y especialmente en la nuestra. Y es que la vida está repleta de motivos para alegrarnos y agradecer, para valorar y reconocer.

Es verdad que también los hay para la preocupación y el pesimismo al contemplar tantas situaciones de violencia, injusticia, desigualdad, precariedad, desconfianza. Pero yo prefiero mirar la realidad con esos ojos positivos y amorosos con los que la mira Dios, a la luz de la Resurrección de Cristo, del triunfo de la vida sobre toda muerte y oscuridad. 

Es la mirada de mi madre, Isabelita, que como ya te dije, cumplió 91 años el pasado 30 de Marzo, que celebré con ella, mi hermana Maruja y su esposo José, y con el resto de familia y vecinos de Porcuna. Un ejemplo de mujer buena, que transparenta en su rostro y en su sonrisa un canto a la bondad, a la ternura y a la paz.

Es también el canto de la Semana Santa andaluza, que este año tuve la suerte de contemplar en directo, gracias a la insistencia de mi buen amigo Rafa y su familia, que me invitó a su casa y a su fantástico balcón de la calle Francos, lugar privilegiado para ver desfilar a muchas de las Cofradías de la “Madrugá” que, afortunadamente, todas en realidad, pudieron sacar este año sus sagradas y veneradas imágenes a la calle. Y, aparte de admirar la belleza barroca de sus procesiones, y sentir el aroma penetrante del azahar de los naranjos que en la primavera son seña de identidad de la capital andaluza, pude comprobar también la extraordinaria labor social y solidaria de las diferentes Hermandades y Cofradías, además del sobrecogedor silencio y recogimiento con que se vive el paso de determinadas imágenes de Cristo o de la Virgen María, como la del Silencio, del Gran Poder, de la Quinta Angustia entre otros.  

Aunque ciertamente, la procesión más seguida y multitudinaria es sin duda la de la Macarena, verdadera “Señora y Reina de Sevilla”, una Virgen Dolorosa de extraordinaria belleza, pero que provoca los más variados piropos y los más encendidos vítores. Claro que los verdaderos signos de una Semana Santa cristiana y solidaria los ha dado, un año más, el Papa Francisco que, escandalizando a no pocos curiales y menos curiales, lavó los pies el Jueves Santo a doce presos de una cárcel romana, seis hombres, seis mujeres y un bebé, de diferentes razas y credos, muchos de ellos visiblemente emocionados al ver nada menos que al Papa arrodillado ante ellos, lavándoles y besándoles los pies. Un signo de humildad y de auténtico sentido de servicio a los más pobres y marginados. Un Papa que ha alzado con fuerza la voz contra todas las crucifixiones y crueldades que se siguen cometiendo en nuestro mundo, especialmente contra los cristianos, que una vez más, en esta ocasión en Kenia, han sido víctimas del fanatismo fundamentalista del grupo islamista radical somalí Al Shabah, que ha asesinado a sangre fría a 148 estudiantes de la universidad de Garissa, tras dejar huir a los estudiantes musulmanes. Un crimen que empieza a catalogarse ya como una “limpieza” de cristianos, no sólo en Kenia, sino igualmente en Nigeria, Libia, Siria, Irak, Afganistán, Pakistán.

Pero ¡qué poco ha alzado la voz la Comunidad Internacional y nuestro Occidente acomodado, que tanto gritó y protestó cuando el ataque terrorista contra el semanario francés “Charlie Hebdo”, que hizo popular aquel “Je suis Charlie”, mientras ahora asiste impasible e indiferente a la suerte de los cristianos y de otras minorías religiosas y étnicas que están siendo exterminados, asesinados, u obligados a emigrar o a convertirse al Islam.

Minorías que ya no están a salvo ni en los campos de refugiados, como el de Yarmuk, cerca de Damasco, invadido casi en tu totalidad por los fanáticos del Estado Islámico, lo que ha provocado un éxodo masivo, pero que a la vez mantienen atrapados, apenas si ayuda humanitaria, a más de 18 mil civiles, ancianos, mujeres y niños! Está claro que la vida humana no vale igual en todas partes ni nos importan por igual las muertes de gente inocente (tampoco han tenido demasiado eco mediático en Europa las inundaciones catastróficas del norte de Chile, en las que han muerto por ahora 26 personas, 137 continúan desaparecidas y casi 30 mil son damnificados; o la nueva muerte en Estados Unidos de una persona de raza negra a manos de un policía blanco que le disparó por la espalda).

Algo más importó el ataque al Museo del Bardo en Túnez, pero sobre todo porque la mayoría de las víctimas eran turistas extranjeros. Pocos, sin embargo, han gritado en Europa el “Je suis Kenia” o “Yo soy cristiano” que tanto necesitan esos países asediados por el fanatismo religioso islámico. Menos mal que comienza a crecer en los propios países musulmanes un rechazo frontal a estos radicales y sus diferentes franquicias del terror.

Incluso Marruecos (conmocionado estos días por el accidente de tráfico en el que han muerto 33 personas, la mayoría de ellas niños, y por la muerte de dos escaladores españoles en las montañas del Atlas), un país  que sigue reprimiendo y persiguiendo con fuerza a las personas homosexuales y a las feministas, al igual que China y otros muchos países, está llevando a cabo una gran labor de formación en el Islam moderado a cientos de imanes marroquíes y de otros países africanos, a los que se les inculca la visión espiritual y pacifista, cercana al sufismo, de la religión de Mahoma. 

Un canto pascual a la esperanza son igualmente algunos acontecimientos que se han ido fraguando estos últimos días, como el Acuerdo entre Estados Unidos, Europa y la República Islámica de Irán que, a cambio de que se levanten las sanciones económicas contra el régimen de Teherán, ellos están dispuestos a cesar el enriquecimiento de uranio y de energía nuclear que no sea para usos civiles ye energéticos. Un Acuerdo catalogado como “histórico” por un presidente Obama que sin duda se está apuntando éxitos importantes en el ocaso de su mandato presidencial, como las nuevas relaciones con el régimen comunista de Cuba, y que se escenificará en la Cumbre de las Américas (a la que no asistirá por cierto la presidenta chilena Bachelet, acuciada últimamente por casos de corrupción en su propia familia y por las inundaciones en el norte del país), que se han cobrado ya  que se va a celebrar esta próxima semana en Panamá, y a la que asistirán por primera vez juntos el presidente norteamericano y el líder cubano Raúl Castro.

Claro que donde no están tan contentos es en Israel, que consideran una “amenaza” para su seguridad las cesiones el régimen iraní, el cual todavía no ha reconocido oficialmente al Estado hebreo. Preocupa igualmente la grave situación que se está viviendo en el Yemen, donde ya claramente se enfrentan el Irán chiíta, a través de los rebeldes hutíes, que han obligado a huir al presidente legítimo yemení, de tendencia sunita,  y  que es apoyado descaradamente por Arabia Saudita. Allí se está librando una evidente guerra por liderar y dominar el mundo islámico, al que aspiran tanto los iraníes como los sauditas. 

Inestabilidad política y social que también se vive de forma preocupante en Venezuela, debido a la deriva totalitaria del presidente Maduro. Menos mal que al fin varios líderes y expresidentes de diferentes tendencias, sobre todo iberoamericanos y españoles, han firmado la Declaración de Panamá, alzando la voz contra la represión política del Gobierno bolivariano y exigiendo la liberación inmediata de todos los presos políticos, especialmente de Rodolfo López y de Antonio Ledezma. Incluso el expresidentes socialista español Felipe González se ha ofrecido a defenderles de las acusaciones por las que fueron encarcelados.

Ya era hora de que se denunciara este atropello contra los Derechos Humanos que se está produciendo en aquel hermoso país venezolano. Y donde tampoco se estabiliza la situación es en Grecia, que sigue jugando al ratón y al gato con la Unión Europea con el fin de no cumplir los compromisos adquiridos por el país de Homero, ciertamente obligaciones que impiden al Gobierno de Alexis Tsipras hacer realidad las promesas populistas con las que ganaron las elecciones.

Claro que la dura realidad va haciendo mella en los dirigentes helenos y empiezan a resignarse y a doblegarse ante las exigencias que les imponen desde Europa y desde el Fondo Monetario Internacional, exigencias que son demasiado duras y puede que injustas e inhumanas, pero que, según Alemania sobre todo, deben ser cumplidas si los griegos pretenden no entrar en bancarrota o ser expulsados de la Unión Europea. Una realidad que, junto con la profesora Inmaculada Miguel, podré vivir en directo la próxima semana en que visitaremos Grecia durante cinco días acompañando a  alumnos de 1º de Bachiller de mi Colegio.

Atenas, Epidauro, Micenas, Corinto, y las islas de Aégina, Poros e Hidra. Un viaje que me produce una especial emoción, pues soy un gran amante y admirador de la cultura clásica griega, de su filosofía y de su arte. Sin olvidar el paso del gran San Pablo por aquellas tierras del Peloponeso y las comunidades cristianas que allí creó, en especial la de los Corintios. Ya te contaré y daré un poco de sana envidia.No me puedo quejar: mi vida está llena de bendiciones y de oportunidades que no quiero dejar escapar. Vivir en Madrid es una gran suerte y yo la aprovecho, visitando todas las exposiciones culturales que abundan en esta hermosa ciudad, y todas del primer nivel. Como las que contemplé el pasado domingo de Pascua en el Museo del Prado. Por un lado diez cuadros de Picasso, algunos nunca vistos en España, cedidos durante unos meses por el Kunstmuseum de Basilea.

Igualmente, ha sido una maravillosa experiencia contemplar por primera vez juntas obras del genial pintor flamenco Rogier Wan der Weyden, entre otras su más famoso cuadro: “El Calvario”, recientemente restaurado. Como restaurado luce de forma magnífica la escultura “San Juanito”, la única de Miguel Ángel que había en España y que había sido salvajemente mutilada durante la guerra civil española. Estoy convencido de que contemplar la belleza del arte es una fuente de salud, pero de esa salud integral a la que se nos ha llamado últimamente con motivo del Día Mundial de la Salud, el pasado 7 de Abril. Y es que vivimos en una sociedad obsesionada por los cuidados y la apariencia física, pero que descuida muchas veces las dimensiones emocionales y espirituales, como en otro tiempo lo estuvo por los cuidados espirituales, dejando de lado o demonizando la dimensión física del ser humano. Errores ambos que mutilan dimensiones esenciales de las personas, llamadas a una saludad y a una felicidad que debe integrar en armonía lo físico, lo mental, lo emocional y lo espiritual. 

Es lo que armonizaron muchos personajes, famosos o anónimos, y grandes santos, como lo fueron el armenio Gregorio de Narek, que este domingo día 12 de Abril, segundo domingo de Pascua y de la Divina Misericordia, además de ser la Pascua de la Iglesia Ortodoxa y la fecha en la se promulgará la Bula que anuncia el primer Jubileo de la era Francisco dedicado a la Misericordia de Dios, será declarado Doctor de la Iglesia por el Obispo de Roma en una ceremonia para conmemorar los cien años del genocidio u holocausto armenio, el asesinato planificado durante el Imperio Otomano de más de un millón y medio de civiles de armenios, y que todavía Turquía se niega a reconocer como tal. Será un emotivo acto de reparación, de verdad y de justicia que pondrá luz en la historia y promoverá actitudes de perdón. Porque sin reconocimiento sincero y humilde de los hechos, es muy difícil sanar las heridas y sellar la reconciliación.   

Igualmente este año se cumplen aniversarios de dos grandes hombres y ejemplares cristianos y santos. Uno católico, San Juan Bosco, infatigable promotor de la educación de los niños y jóvenes, especialmente de los más pobres, fundador de los Salesianos, del que se conmemorarán los 200 años de su nacimiento, y con motivo del cual el Papa Francisco peregrinará a  Turín a finales del próximo mes de Mayo para rendirle homenaje, y contemplar igualmente la solemne exposición de la Sábana Santa, supuesto lienzo que envolvió el cuerpo de Jesús tras ser bajado de la cruz, que desde el próximo 18 de Abril podrá ser venerada públicamente de manera excepcional, y que se guarda desde hace siglos en la Capilla Real de la Catedral de San Juan Bautista de la capital piamontesa.  El otro, es el hermano Roger, de origen protestante, fundador de la Comunidad Ecuménica de Taizé, sita a 100 kms al noreste de Lyon, y muy cerca de la famosa abadía de Cluny, del que se celebran los cien años de su nacimiento en Suiza. Un hombre santo al que tuve ocasión de conocer en 1975 y con el que mantuve una gran amistad hasta su muerte, asesinado durante la oración comunitaria por una mujer desequilibrada que le seccionó la yugular. Sin duda una gran pérdida para el Ecumenismo y para el mundo, por cuya paz y reconciliación entregó su vida.

Personalmente, este verano volveré a rezar emocionado ante su sencilla del humilde cementerio  junto a la hermosísima iglesia románica del pueblo, una tumba en la que impresiona una humilde cruz de madera y sobre la que crecen hermosas flores naturales, símbolos de la Resurrección y de la Vida.

Igualmente, tampoco se marchita el recuerdo del gran Papa que fue san Juan Pablo II, el Papa viajero, el Papa venido de Este, el Papa defensor de la familia y de la vida, del que se han cumplido ahora el 2 de Abril 10 años de su fallecimiento.Vida abundante y plena de amor, de esperanza y de alegría que deseo también para ti. No dejes que esta vida se agoste bajo el peso del desencanto y de la tristeza, de la angustia o de la incertidumbre.  Nada consigues deprimiéndote o quejándote permanentemente de tu mala suerte.  Seguro que son muchos más los signos positivos y los motivos para agradecer que los de maldecir.

Aprendamos la lección de la primavera, que olvidando la frialdad del invierno, se lanza desbocada a sacar sus mejores galas y a llenar de belleza y alegría de colores los caminos. Sé que la vida no es fácil. Conozco amigos míos que están viviendo situaciones delicadas de salud o de familia o de trabajo. No quiero ser simplista ni dejar de comprender las realidades duras que viven muchas personas. Pero también sé que a veces son las personas más pobres, las que más problemas tienen, las que nos dan ejemplo de alegría, de solidaridad y de esperanza. Por el contrario, gente con buena estabilidad económica que aparentemente podría tenerlo todo, es a veces la gente con mayores depresiones.

Mi vida tampoco ha sido un camino de rosas. He vivido duras experiencias personales y familiares. Pero siempre he aprendido de mi madre que hay que mirar la parte positiva de las cosas y de las personas. Igualmente mi fe ha reforzado esta visión esperanzada y confiada que me acompaña y que agradezco infinitamente. Una actitud que debo trabajar a diario en la oración y en el trato con las personas. Y que siempre me hacen relativizar mis problemas que no son nada en comparación con las tragedias que viven muchos seres humanos. Sólo puedo agradecer y bendecir porque me vida está rodeada de mucho amor y de mucha gente buena que me quiere y a la que quiero.

Gracias por dejar que comparta todos estos sentimientos contigo. Quizá a ti te hagan bien, pero lo que es seguro es que al compartirlos a mí me animan en el camino y me invitan a no cansarme de hacer todo el bien que pueda. A pesar de que tú como yo tengamos debilidades y oscuridades, que son humanas, no debemos impedir que la luz de la Resurrección, el resplandor de la Vida, la luminosidad de la Alegría, la belleza de la Bondad, dejen de pasar o de brillar a través de nuestros ojos, nuestras sonrisas, nuestra solidaridad, nuestras manos y nuestras acciones de ternura y de acogida a todos. ¡Tenemos tantos ejemplos y referentes de personas buenas que nos rodean, personas honestas, personas amables, personas cuya fe en Dios las llena de fuerza y de valor, personas en las que se puede confiar!¡FELIZ PASCUA! Que sea en verdad Florida y Florecida para ti, sea cual sea tu fe, alegre y solidaria, sencilla y vitalista, agradecida y generosa. Que sepas descubrir la presencia del Resucitado en las sencillas y pequeñas cosas que te rodean, y sobre todo en las personas que amas y en las que te necesitan. Que tus dudas no bloqueen tu fe ni tu confianza, como tampoco las bloquearon en santo Tomás, el apóstol que quería ver para creer (eso es humano), pero que al final comprendió que en ciertas cosas hay que creer para ver. Yo te renuevo una vez más la flor multicolor de mi amistad, de mi cariño y de mi oración. Junto con este mensaje, los vídeos, las canciones que cantan a la vida, las fotos de mis andanzas, los poemas, que he buscado con el único deseo que de los disfrutes, para que no me olvides y que te hagan bien.

 
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