Plumas invitadas
Las fábulas de Pla Ventura
Entre lo Divino y lo Pagano
Frases célebres
Noticias
videos de Facundo Cabral
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
Autor: Maribel Hernando Pérez
12/04/2013
LA CUEVA EN LA PLAYA

H

ace mucho tiempo vivía una niña en un pequeño pueblito donde había una playa de arena blanca muy hermosa….  En ese pueblito vivían unos pocos niños y de diferentes edades, la niña tenía una gran dificultad de relacionarse con ellos, parecían grupos cerrados.   Muchos días, ella se acercaba para jugar, unos días se burlaban de la ropa que usaba, otros se inventaban juegos que ella no conocía, había otros en los que ellos se escondían al acercarse ella. 

Poco a poco la niña se distanciaba de ellos, buscando juegos a solas y escondites inaccesibles.  Mientras el resto de niños iban todos juntos a explorar diferentes lugares y actividades, la niña se encontró de pronto con una cueva cuya entrada era muy difícil, pero algo en su interior le decía que debía confiar y acceder,  la niña se armó de valor y el primer día se dedicó a quitar unas ramitas finas y se dijo mañana seguiré y así fue día tras día  después de un gran trabajo de quitar piedras, ramas de árboles y arbustos pequeñitos, ella logró deslizarse con su pequeño cuerpo por esa cueva, donde apareció una ardilla muy juguetona que le decía cosas y solo ella podía escucharla, por esa razón la niña era muy feliz la vida parecía compensar la carencia de amigos con ese animalito juguetón y parlanchín….

Una tarde la ardilla le habló más alto, eran esos días donde la felicidad de la niña era tan evidente, la ardilla le confesó al oído que antes de entrar en la cueva debía acercarse a un árbol en lo alto del bosque, era un árbol muy hermoso con grandes raíces que se adivinaban en la tierra, justo allí debía acercarse y pedir al árbol permiso para dejarle todos los problemas, preocupaciones, complejos y negatividad que la niña había ido acumulando. 

Así fue, la niña llevaba una mochila que le dejó al árbol para que fuera él quien se encargara de reciclarlas con la ayuda de la naturaleza.  Le dio las gracias al árbol,  con unas lágrimas y se marchó feliz al encuentro de su amiguita la ardilla que la esperaba, en una camino recto sin piedra alguna en un sendero ya dibujado que iba directo a la cueva donde los accesos parecían haberse transformado, la niña tras una larga caminata encontró la entrada muy despejada y decidió entrar con toda confianza siguiendo a la ardilla, todo parecía estar preparado para ellas; una linda morada donde todo lo bello tenía cabida; hermoso espectáculo de luz y color en aquel lugar, donde cada pieza era necesaria, jamás ha existido lugar tan bello como aquella cueva escribía la niña en una pequeña libreta donde todo lo apuntaba. 

El tiempo se había detenido, al haber encontrado el tesoro más grande;  nada parecía tener más importancia,  ningún otro niño lograría entristecerla más,  ella había encontrado en la cueva,  su lugar; y en la ardilla su mejor amiga.  Un caballo blanco y libre la esperaba a la salida de la cueva para llevarla a los lugares más hermosos del mundo…. Ella vivió feliz por toda la eternidad...
En ese estado de felicidad quiso terminar el día, dedicando al mundo una canción que le gustaba mucho….sobre todo para los niños que la habían hecho sufrir….

Que canten los niños de José Luis Perales:

Que canten los niños, que alcen la voz,
que hagan al mundo escuchar;
que unan sus voces y lleguen al sol;
en ellos está la verdad.
que canten los niños que viven en paz
y aquellos que sufren dolor;
que canten por esos que no cantarán
porque han apagado su voz...

"yo canto para que me dejen vivir".
"yo canto para que sonría mamá".
"yo canto por que sea el cielo azul".
"y yo para que no me ensucien el mar".
"yo canto para los que no tienen pan".
"yo canto para que respeten la flor".
"yo canto por que el mundo sea feliz".
"yo canto para no escuchar el cañón".
 
"yo canto por que sea verde el jardín".
"y yo para que no me apaguen el sol".
"yo canto por el que no sabe escribir".
"y yo por el que escribe versos de amor".
"yo canto para que se escuche mi voz".
"y yo para ver si les hago pensar".
"yo canto porque quiero un mundo feliz".
"y yo por si alguien me quiere escuchar".  

 
  Nombre
  Email
 
  Comentario
 
INSERTE EL CÓDIGO para activar su opinión
CAPTCHA Image
código:     ((Pincha si no puedes leer el código))

 
consulta y respeta las normas de uso