Plumas invitadas
Las fábulas de Pla Ventura
Entre lo Divino y lo Pagano
Frases célebres
Noticias
videos de Facundo Cabral
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
Autor: Ángeles Caso, periodista y narradora
25/01/2013
VIVIR, LO ÚNICO IMPORTANTE

S

erá porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente en fechas recientes a enfermedades gravísimas. O porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada material pero tiene el corazón y la cabeza más sana que he conocido y cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas de mi existencia, he vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la sensación -al menos la sensación- de que empiezo a entender un poco de qué va esto llamado vida.


Ángeles Caso, feliz autora de tan bello relato.

Casi nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno. Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos que aspiran a reposar en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias, sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un pedazo de pan.

Rechazo el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio bienestar y se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos. Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en lugar de sentir, pensar y ser.

Y ahora, en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.

También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase.

Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí.

Sólo quiero eso.

Casi nada.

O todo.

 
  Nombre
  Email
 
  Comentario
 
INSERTE EL CÓDIGO para activar su opinión
CAPTCHA Image
código:     ((Pincha si no puedes leer el código))

 
consulta y respeta las normas de uso
 
  Autor: Blanca 11/02/2013
  Estas Navidades leí tu relato y ahora lo tengo impreso y guardado en mi libro de cabecera. Hay dias en que por la noche, antes de dormir, lo leo despacio porque se ha convertido en mi osa polar, me recoloca y me hace no perder el Norte. Gracias. Por cierto, "vale la pena que andes por qui".  
  Autor: Ingrid Matta 03/02/2013
 
Ángeles, he disfrutado de esta lectura enormemente, ha resonado de una manera contundente en mí. Brillante exposición de lo que es la simplicidad, autenticidad y la esencia de la vida. Me resultó imposible no sentirme tocada por tu ensayo. En el he visto reflejado mucho de mi sentir. Y definitivamente las cosas simples, sencillas de la vida, nos pueblan de felicidad y resultan ser las más valiosas de lo que podríamos llegar a imaginar.

Al leerte se me despertó la curiosidad por saber más acerca de ti, he navegado en internet, enterándome de tu hacer, de tus libros, artículos, tu desempeño en el periodismo, entrevistas y premios.

Gracias Ángeles, tu sello muy personal al empuñar la pluma y, tu nombre, coinciden perfectamente, es decir, escribes como los ángeles.

El tronco, las ramas, las hojas y, los frutos de un árbol, se expanden a partir de la fortaleza que posee la raíz en su interior.

Ingrid

 
  Autor: Elsye Mila 25/01/2013
  Angeles: merece la pena robar un poco de tiempo al tiempo, para contarte que no eres la unica mujer que siente y percive de esta forma la "VIDA" da la casualidad que el mundo se a combertido en un laberinto o un mar social, donde todos nadamos junto a tiburones hambrientos y inocentes pecesillos quienes luchan por navegar contra la corriente que les persigue para ahogarles en las aguas del materialismo y, su unica alternativa es transformarse en actomatas y, que su existencia jire en torno a un mundo de pompas de jabor, un ser sin sensibilidad humana o sensatez ante la verdadera razon de vivir. Es por ello que los corruptos y politicos comparten los mejores cabiares, mientras el resto de la humanidad muriendose de hambre, no les importa que los niños duerman en las calles, y, esto es consecuencia de la falta de moral de la clase politica los arquitectos del destino social, ellos son los responsables de las estructuras sociales que implican muerte, ah! y digo muerte, porque con los recortes educativos, medicos, y sociales, con todos sus proyectos nos van encaminando al valle de la calavera; podria escribir mil y una noche ante esta cruda y oscura realidad que nos han forjado, mas sinembargo, existe la posibilidad de revertir la oscuridad y dar apertura a un nuevo dia, bajo la bandera del amor, de tal manera despojarnos de todo aquello que implica maldad, la avaricia, el egoismo, la envidia y el rencor el veneno que corroe el alma, busquemos juntos el sendero de paz, luz y amor...Un abrazo en la distancia.