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Autor: LARA
20/07/2009
¿TE GUSTA EL CAFÉ?

N

o querida nueva esposa, de mi menos querido ex marido:

Cómo quisiera poder tomarme contigo una buena taza de café... ¿te gustará el café? ... Bueno, lo que sea... y me gustaría para poder aclararte algunas cosas; sin ofendernos como lo has hecho en los últimos días, sin ser como tú piensas, enemigas... porque no lo somos.
 
En esa charla te diría que tu esposo como hombre no me interesa, que puedes estar en paz. Te diría, Señora -perdona que no te llame dama, pero no suelo confundir el oro con el cobre- te contaría pues, que jamás estuve enamorada de quien con hoy compartes la vida, que lo único que me unió y me sigue uniendo (desafortunadamente) a él es el tesoro más grande que Dios nos regaló: mi princesa.

Tus insultos no llegan a donde quieres, porque la vida me ha enseñado que los calificativos que la gente pone a sus semejantes son producto de su percepción -muchas veces distorsionada- y nada más. Yo no soy lo que tú dices, ni lo que pueda decir cualquiera; yo soy, punto. Y por ser, reconozco tu absoluta carencia de autoestima, porque de tenerla, no desperdiciarías tu tiempo en estar maquinando tu próximo ataque. Esto no es guerra Señora, es más, ni a batalla llega.

Hoy estuviste a punto de hacer que Lara estallara, que no lograra controlar esos impulsos de antaño que tanto daño hicieron -y me hicieron-; pero afortunadamente estoy ahora rodeada de gente maravillosa de la que aprendo cada vez con más fervor, que la vida es otra cosa... que la vida es amor, es paz, es Dios... ese Dios que tú tanto nombras y que, disculpando mi atrevimiento, has utilizado como escudo para ocultar tu desgraciada existencia (desgraciada en sentido literal, de lo que carece de gracia). A ese Dios, a mi Jardinero Supremo, pido ahora que te ilumine para detener tu permanente ataque a mi persona, no vale la pena Señora. Sé lo que vives porque ahí estuve yo; sé lo que es soportar una vida que no es vida, convivir con un monstruo que a falta de obtener amor, debe comprarlo... Sí, aunque suene irónico, yo también, como tú, estuve atada a la tortura diaria de compartir la mesa sólo por recibir el pan...

Hoy no soy, como te atreviste a llamarme, una fracasada mantenida. La plata que tanto te duele que salga de la cuenta bancaria de tu marido, no es para mantenerme a mí: es para la niña y seguirá siéndolo muy a tu pesar... y a pesar de la hija que llevaste al techo de quien algún día reconocerás como miserable porque tarde o temprano te echará en cara que él es el amo y señor, créeme. Y ¿fracasada? pues no... Lo hubiera sido, eso sí, de haber continuado tolerando la porquería que provenía día a día del alma enferma a la que decidiste unirte. Yo me fui para no fracasar... mi triunfo ahora no es material, como el tuyo, mi éxito fue dejar esa casa (jamás considerado hogar por supuesto) y emprender el vuelo cobijando a mi pequeña. Y no me arrepiento... aunque tú disfrutes manjares y yo a veces frijoles, yo los como en paz y ganados con ocho horas diarias de bendito trabajo y comparto la mesa con una princesa, ¡¡¡qué mejor castillo podría tener!!!. Como diría mi maestro, mi adorado Facundo: Prefiero andar a pie que en caballo prestado... el hombre le hace caricias al caballo, pa' montarlo.

¿Crees que te envidio por tener lo que yo tuve? ¡¡¡No!!! De ninguna manera; ahora lo ves todo color de rosa -quizá, porque tonta tampoco te creo; pero insisto, es cuestión de meras percepciones- pero mañana, cuando menos lo esperes, todo eso que parece castillo se tornará mazmorra y querrás salir corriendo como lo hice yo, cuando el miedo de quedarme fue mayor al miedo de irme, como lo hice aquella noche con sólo la cuna de mi hija y mi ropa (sin contar la golpiza que, sin ser deshonesta, espero que jamás recibas).

No te envidio Señora, te compadezco. Y quizá, algún día, nos sentemos a compartir ese café necesario y yo pueda decirte: no te lamentes Señora, porque otra vendrá -la cuarta en su haber- que lamentablemente sufrirá lo mismo... y quizá nos toque a ambas, invitarle a ella otra taza de café... ¿Le gustará el café?...

 
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  Autor: norma alicia 28/07/2009
  BRAVOOO!!!! lara Toda una Maestra , me dejaste anonadada, así, ni más ni menos se debe de contestar, wowww , que maravilla de escrito, éso dolío, si me dolío a mí, me imagino a ésa..".persona"
DIOS TE BENDIGA A TI Y A TU PRINCESA Y PALANTE PALANTE, PARA ATRAS NI PARA AGARRAR IMPULSO.
yA g.a.d. lo peor quedó atrás, ahora sigue...taránnnn...lo mejor
ver crecer a tu princesa y recibir todo su cariño...BRAVOOOO
 
  Autor: Cristina 21/07/2009
  Lara,

¡Diablos! ... ¡Qué bofetón haz pegado! ...

Me pregunto ... ¿por qué Lara? ... si vos sos capaz de hacer cosas mucho mejores que ésta.

Te mando un sincero abrazo amiga … y espero que no te enojes demasiado conmigo, pero me ha resultado un tanto “violento” tu post.

Cris