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Autor: Angie Albelda
01/03/2012
TRAUMA DRÁSTICO O COMO SOBREVIVIR A UNA MANZANA ENVENENADA

C

uando la Madrastra de Blanca Nieves vio frustrado su plan, reconoció que necesitaba ayuda.

¿Por qué tenía tanta obsesión por la belleza física?

¿Por qué le hacía feliz la infelicidad de los demás?, en definitiva, ¿Por qué no era feliz?

Interrogantes que la llevaron a pedir cita en la consulta del famoso psicoanalista castellano, el Dr. Alonso Quijano; caballero muy conocido en las españolas tierras de La Mancha.

La Madrastra descubrió con las sesiones Freudianas que su falta de generosidad era debida a que no creía en el amor y eso era debido a su vez a un trauma infantil:

El trauma le sobrevino cuando contaba con tan sólo cinco años.

Su papá le leía cuentos y en todos, en todos, todos y todos, sólo la más bella, la más joven, la más virtuosa etc. obtenía el premio de la perdiz eterna o lo que es lo mismo, vivir feliz por siempre.
Pero ella se reconocía un poco desordenada, despistada, envidiosa, orgullosa, soberbia...a veces se sentía una fracasada cuando no hacia los deberes del cole o cuando la profe los corregía y no eran correctos.

Así que empezó a pensar que si no podía ser la buena y la virtuosa del cuento, su lugar debía ser el de la mala. Todos buscamos un lugar en nuestro mundo.

En los cuentos que su padre leía no había un punto medio. O eres la buena o eres la mala, la guapa o la fea.

Así que ella creyó encontrar su lugar siendo mala, mala, mala, malísima. Al menos habría algo en lo que sería realmente buena.

Con la revelación del trauma infantil en su cabeza, volvió a su casa por el lindo sendero de tierra que conducía a palacio.

En su paseo veía en el lado izquierdo parejas de campesinos saltando campo a través cogidos de las manos y dándose besos cariñosos, así como también niños riéndose con los juegos que inventaban.

Al otro lado del camino, ogros, brujas, niños peleones, monstruos…

El camino de tierra por dónde caminaba apesadumbrada la Madrastra, hacia de línea divisoria entre los buenos y los malos.

En los cuentos fantásticos existe el temor a los puntos intermedios porque no debe haber puntos intermedios- o eres bueno o eres malo-.

Sólo ella se atrevía ahora a ir por el medio de la vía, ya que cabizbaja y pensativa, olvidó ir por su lado del camino.

Cuando faltaba poco para llegar al palacio, escuchó la música de una flauta.

Era una flauta mágica, pues sólo las flautas mágicas crean con las notas de sus melodías una escalera física que te transporta a otra realidad.

Eso es lo que le pasó a la Madrastra, que siguiendo la melodía fantástica de la flauta se vio transportada al mundo real.

Como la realidad no es la fantasía, la Madrastra tuvo que adaptarse al cambio y buscar trabajo en una ETT para subsistir.

Por su currículum, dónde envenenar no está muy bien visto en nuestro mundo, tuvo que empezar a trabajar en cualquier trabajo que le ofrecían.

Conoció a muchas vidas e historias diferentes. Aprendió a reconocer su propia egocentricidad, sus luces y sombras así como también las de las de las personas que la rodeaban.

Sentía unas enormes ganas de hacer algo para combatir la tristeza que siempre veía en los ojos que se cruzaban con los suyos.

Un día la Madrastra tuvo una gran idea y ahorró mucho para poder abrir su propio negocio.

El negocio trataba de manzanas de la suerte.

Al local lo llamó “La Manzana de la suerte” - la originalidad no era el punto fuerte de la Madrastra- pero ese negocio le aportó mucho interiormente y ayudó mucho a sus nuevos conciudadanos.

Las personas reales, como su propio nombre indica, son personas del mundo real, personas que son reinas y reyes de su propia naturaleza, del vivir aportando luz a las sombras con la aceptación de las responsabilidades individuales y consciencia de la unión de lo positivo y negativo que los conforma.

¿Perdón?

¿Que qué eran las manzanas de la suerte? Ah sí, lo siento, perdí el hilo de la
historia…

La Madrastra aprovechó la experiencia que tenia colocando veneno en manzanas para colocar esta vez frases de ánimo, alegres mantras para la paz interior, buenos deseos y sentimientos que escribía con su propia letra en pergaminos.

Quien las recibía no sólo comía sano, si no que sanaba su mente y era capaz de regalar una sonrisa sana a su paso.

Feliz, la madrastra llamó a Blanca Nieves desde su IPhone y le pidió perdón. Blanca Nieves no se lo negó.

Es que Blanca Nieves es buena, buena, buena, buenísima.

La Madrastra supo reconocer la diferencia entre la fantasía y nuestra realidad. Ésta estribaba en que en el mundo real, todos actúan según muchas variables, tantas que nadie es capaz de enjuiciar a otro (y si lo hace es por ignorancia o soberbia), mientras que en la fantasía…ya sabéis, no hay puntos intermedios; o buenos o malos.

La Madrastra aprendió que nada ni nadie es tan simple para encasillarlo en el significado de un sólo sustantivo, bueno o malo – al menos en el mundo real-.

Agradecida por recuperar la amistad de su hijastra, le envió un regalo manzanero vía Postal Express.

En la primera manzana el príncipe leyó: “Errar es un paso en falso en tierras movedizas, dónde si te paras puedes hundir algo más que el pié. La mejor opción es seguir caminando”

En la otra Blanca Nieves dijo en voz alta: “Dicen que perdonar es de almas grandes. Gracias, un beso”

De vuelta de la oficina de correos, un señor con un abrigo viejo y roto paró a la Madrastra:

- Perdone, tengo hambre. ¿Tendría algo para comer?

La Madrastra, que ya veía más allá de la parte física de las personas, le ofreció una manzana y una taza de té en su local.

Estuvieron hablando toda la mañana… hasta que les dieron, las once, las doce, la una, las dos y las tres…escuchando a los Secretos.

A las tres, el señor le dijo que en agradecimiento le tocaría una canción. Sacó una flauta dulce, como las que tocan en clase los escolares.

Aquella melodía le resultó familiar a la Madrastra. El flautista tocó con el alma, feliz y agradecido por la compañía.

El amor les envolvió.

Vivieron felices, amargados y endulzados luego con un beso.

Vivieron con dolores de cabeza, con carcajadas, con momentos de soledad y otros en compañía.

Vivieron cada uno su propia vida, pero a la distancia de una mano. La que se tendían con el verdadero amor.

 
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  Autor: ANGIE 01/03/2012
  Gracias Cris y Gracias Pla Ventura

No hay nada más bello que compartir y éste espacio es un pequeño universo de expresión.

Un millón de gracias en forma de luz y guiños de alegría de la vida.
 
  Autor: Critina 01/03/2012
  ¡ Hola Angie !

¡ BUENÍSIMO ! ... con “ rotura de 4ta. pared “ ( o se dirá ... por este medio ... ¿ rotura de pantalla de monitor ?) ... y todo.

Conclusiones ...1) “ Los malos no saben ... ¡ qué buen negocio es ser bueno ... aunque sea por negocio !” [Don F. Cabral, lo dice ] ...2) “ Recupera a un malo con una dulce melodía, y verás que cambiará y hará feliz al barrio“ [Simón recuperó a Cabral diciéndole que era un Príncipe, hijo del Rey del Universo y no del esposo de su madre)... 3) La vida real es gris, ni totalmente blanca ... ni totalmente negra y está sucediendo ahora mismo.

Un abrazo ... y ... ¡ GRACIAS por tu EXCELENTE y original relato de un clásico !.

Cris