Plumas invitadas
Las fábulas de Pla Ventura
Entre lo Divino y lo Pagano
Frases célebres
Noticias
videos de Facundo Cabral
 

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 
Autor: Lilian Elízabeth de Marco
16/08/2011
POR BONDAD DIVINA (UN ÁNGEL PARA CADA UNO)

S

on incontables las veces que podemos caernos a lo largo de la vida. Son incontables a menos que hagamos un esfuerzo y nos detengamos en las cicatrices que esas caídas han podido dejar en nuestro cuerpo. Pero ponernos a contar las marcas o cicatrices, ¿De qué puede servirnos?
 
Uno puede caerse por la propia debilidad del cuerpo, puede caerse por un simple tropiezo al ir distraídos por el camino, lo valioso ha de ser levantarse desde la fortaleza interior, desde las convicciones más profundas de que si podemos lograrlo.


Un elenco de la obra de Cabral.


 
Quien muchas veces ha besado el suelo sabe que no siempre es fácil ponerse de pie, que tendrá que poner a prueba su fuerza y su fe sin ninguna otra alternativa y sabe además que sólo depende de él hacerlo, aferrándose a lo que tenga más inmediato, es vital hacerlo, es obligatorio.
 
Ya habrá tiempo de analizar si fue el camino errado la causal de la caída o fue simplemente que así estaba previsto, a lo mejor también ayudó a la caída el propio peso de la mochila que suele ponernos la vida sobre nuestras espaldas.


El talento de Cristina Gálvez al servício del universo.

Cansa caerse, cansa la indiferencia, cansa andar siempre errático cuando uno ha vivido toda la vida abriendo cimientos seguros, poniéndole amor a todo aquello que creía ser indestructible. Yo me he caído infinidad de veces, ya perdí la cuenta de cuantas, a diferencia de antes, ya no cuento las cicatrices, no busco las razones ni me culpo ya por nada. Si tuve alguna virtud traté de compartirla con quienes me han querido y con aquellos que alguna vez dijeron quererme.
 
La única riqueza verdadera que no debemos perder nunca, es la espiritual, es la que podremos compartir con quienes pudieran necesitar un sorbo de esperanza y es importante saber que esa riqueza nunca se acaba, depende de nosotros multiplicarla cada día.
 
Hay tanta gente desesperanzada por la vida y muchos de ellos convencidos de que nada cambiará  como yo fui una de ellas, quisiera decirles que cuando uno menos lo espera, cuando cree que todo está perdido, aparece milagrosamente un especie de ángel cargado de bondad y nos ofrece su mejor sonrisa y entonces nos damos cuenta que, estábamos a punto de caer de nuevo, pero sin darnos cuenta nos sostuvo evitando esa nueva caída.
 
Gracias Dios por haber mandado a mi dificultoso camino, la presencia de un ángel extraordinario llamado Facundo Cabral. Yo sentí  su presencia y a él me aferré cuando estaba en el plano físico y, ahora, con su recuerdo inolvidable.

 
  Nombre
  Email
 
  Comentario
 
INSERTE EL CÓDIGO para activar su opinión
CAPTCHA Image
código:     ((Pincha si no puedes leer el código))

 
consulta y respeta las normas de uso
 
  Autor: Lilian De Marco 16/08/2011
  Hola Luis, hola a todos

Firmemente creo que desde siempre ha sido un ángel en mi vida, cuando era niña y sin entender la razón buscaba siempre su compañía y sus canciones fueron para mi en mejor de los regalos que tuve. Luego, al ir haciéndome adulta interprete la sabiduría de sus palabras y en ellas me apoye para seguir mi camino.

Gracias Luis por tu bondad de exponer estos sentimientos de mi alma hacia el gran, querido e inolvidable maestro Cabral

Un abrazo desde mi alma con enorme cariño

Dios te bendiga, Dios bendiga a todos quienes se acercan a este querido altar

Lilian E. De Marco