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Autor: Lara Rodríguez
08/04/2009
UNA TREGUA Y DOS MAGIAS DEL SEÑOR

T

e pido una tregua Señor. Dame por favor un tiempo sin dolor.
Hazme olvidar el sufrimiento y no pensar en las ausencias que tanto daño me hacen.
Lléname de amor, si es que vas a dejarlo florecer esta vez;
si no, arráncalo cuanto antes, para que no sea más intenso y después tenga que dejarlo partir.
De ser así, llévatelo lejos, no lo deseo.
Haz tu voluntad con esta alma que hoy clama por una tregua Señor, una tregua de amor."

Esto lo escribí en febrero de 1996. La tregua suplicada entonces, después de mucho tiempo, llegó. Está, es real, se disfruta. Confieso que apenas hoy pude darme cuenta de ello, a pesar de estarla viviendo desde hace semanas; y es que hoy me preguntaba por qué Lara se siente un tanto extraña. Después de reflexionar un par de horas, llegué a la conclusión de que mi vida está atravesando por algo que no conocía –o que tal vez se había escondido-.

El día de hoy, Lara no está en medio del remolino de confusión, terror, desesperanza y odio al que estaba acostumbrada. Aquella tregua tan anhelada del 96 la alcanzó…Lara está en Paz.


Como Cabral, Lara soñó que podía.... y pudo.

Es increíble cómo puede uno pasarse tanto tiempo (en mi caso años) viviendo en lo que supone que es la realidad, cuando se está totalmente alejada de ella. Con esto no quiero decir que haya logrado concluir al cien por ciento la interminable lucha de esclarecer mis entrañas, pero creo estar avanzando por buen sendero. Me resistía a admitir que todo era cuestión de cambiar de actitud, de entender que no son las cosas o las personas las que me causaban daño, sino mi perspectiva de lo que ocurría. Seguramente hubiera perdido menos quereres si hubiera aplicado esta aparentemente sencilla fórmula… pero el hubiera no existe, aunque el corazón insiste (Miguel Luna, una vez más). Sería hipocresía intentar ocultar que algunas ausencias todavía duelen, pero ahora estoy mucho más consciente del por qué tuvieron que dejar de estar y llevo en mi corazón su recuerdo, donde permanecerá por siempre porque, como dice mi Maestro Cabral, el amor nunca se muere, sólo cambia de lugar.

Llego finalmente al punto de donde quería partir. Mientras que algunos quereres están ahora muy lejos, se han recobrado otros y, aunque esté atónita ante el suceso, están apareciendo nuevos. Y digo atónita porque durante toda mi vida me he declarado un ente antisocial, pero también estoy aprendiendo que las etiquetas deben dejarse en el armario. Tengo ahora la dicha de haber encontrado grandes amigos, a través de este medio maravilloso que es Internet.

Uno de estos quereres es Luís Pla Ventura, escritor y amigo que desde España ha compartido conmigo una de las más grandes alegrías de mi vida. Hace unos días me hizo el gran honor de publicar en su página http://www.facundocabral.info/ una carta que dirigí a Facundo Cabral y días después, incluirme en su sección “Plumas Invitadas”. Hoy, gracias a Pla, supe que este espacio que consideraba mío, dejó de serlo para ser del resto. También hoy, desde el otro lado del mar recibí de su parte un testimonio que, de haberlo visto en una vitrina en México, hubiera pagado cualquier fortuna por tenerlo en mis manos; sin embargo, lo he recibido por fortuna pero sin pagarla, a través del correo convencional: el regalo maravilloso al que me refiero es el libro titulado “La Magia de Cabral”, escrito por este maravilloso personaje lleno de bondad y extraordinarias historias: Pla Ventura.

A pesar de ser la literatura mi amante inseparable desde pequeña, tengo sólo dos libros autografiados por su autor. Uno de estadísticas de fútbol, editado por Francisco Javier González (periodista de deportes) y eso porque colaboré de alguna forma en su elaboración. El otro es el que recibí hoy, y no pude evitar soltar en llanto al leer la dedicatoria, pero esta vez –Gracias a Dios- las lágrimas brotaron no de tristeza, sino de alegría ante tan bello regalo de Pla, de Cabral, de la Vida… de esta vida que estuve a punto de perderme porque estaba, como dice el Maestro… distraída, no deprimida.

GRACIAS PLA!!!

 
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  Autor: Marta 27/07/2009
  Qué bello escribes Lara !!!O como dirían allá por el DF...¡Qué Padre!!!Cómo me has llegado al corazón!!!Sabes?,cada día trato de leer alguno más de los mensajes en Plumas Invitadas...Veo que es la manera más directa de ir paulatinamente conociendo ,poquito a poco,a todos y cada uno de mis compañeros de viaje en ésta nave cibernética...para sentirles más y más estrechados en esta Amorosa Fraternidad.¿Porque no nos cuentas algo del lugar donde vives?...Todo México es tan hermoso,rico en cultura y exhuberante en paisajes!...Lo amo,casi tanto como a mi propia tierra...y lo admiro aún más...Espero tener la dicha y suficiente visión para seguir disfrutando de tu delicada y sensible pluma...Siempre en Luz,Paz y Armonía.Marta.