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Fábula de Pla Ventura

DESENCANTO

  • Número de capítulos publicados: 100
  • Publicación semanal cada miércoles
 
  Publicación del próximo capítulo: miércoles 24/01/2018  
 
   DESENCANTO: Capítulo # 42 24/08/2010
  UNA TRAGEDIA DANTESCA  

N

o pudo el capitán controlar la nave y,  en un santiamén  el avión se estrelló contra la ladera Este de las altas cumbres de los Farallones de Cali,  pocos minutos antes de poder tocar tierra en el aeropuerto. La tragedia estaba servida. La hecatombe no podía ser mayor. Las laderas situad más cerca al aeropuerto fueron las testigos implacables de aquel accidente macabro. Todo esfuerzo por parte de la tripulación resultó inútil porque el fallo del aparato lo tornó humanamente incontrolable; no tuvieron tiempo  para nada y les fue imposible aterrizar. Todo ocurrió en brevísimos segundos. Ni los rezos alcanzaron a elevarse al Altísimo, que el holocausto ya estaba consumado. El aparato quedó destrozado en miles de pedazos esparcidos a lo largo de las escarpadas laderas. La tragedia era inmensa. El estruendo del impacto apagó en seco los gritos desgarrados del pasaje; todos sus integrantes, sin distinción, olieron la muerte y la presintieron, sin dudas.

Probablemente muchos de ellos pudieron evocar en esos breves instantes antes del impacto, imágenes de tragedias de dimensiones similares y, la pareja aquella, de viejitos que gustaba del tango, incluso puede que hayan recordado a Gardel y su mudanza a un mejor barrio, en el accidente aéreo de aquél 24 de junio de 1935 en Medellín. El resto y los más jóvenes, tal vez cruzaron por su mente alguna que otra imagen, con las que amargan nuestros días, cadenas como la CNN ó la BBC.

Bomberos, ambulancias, servicios sanitarios, policía e incluso gente común, todos se apresuraron para llegar hasta la zona, donde estaban diseminados e incendiados, los pedazos de la aeronave siniestrada, para intentar ayudar, para hacer algo; ante todo,  para  tratar de  encontrar sobrevivientes. La imagen era dantesca. Era algo así, como el plató de filmación de LA TRAGEDIA DE LOS ANDES. Pero no, desgraciadamente  no  se trataba de filmación alguna; era una triste realidad que estaba asolando a Colombia. Los restos del avión ardían por completo; digamos que, lo que quedaba de aquel monstruo de hierro era solo fuego;  las imágenes que se estaban  contemplando estremecían al mundo, dado este acabado fatal.

Allí estaban los medios de comunicación y, a su vez, todas las televisoras de Colombia emitiendo imágenes  que  nunca deberían de mostrárselas al mundo. Era mucho el horror, la sangre, las lágrimas, el fuego; toda una tragedia que, nadie querría ver y que duele mucho a todos.

Una de las preocupaciones de la policía era la de encontrar las cajas negras del aparato siniestrado para saber las causas de la tragedia pero, en realidad, ¿a quién le importaban las causas? Lo que todo el mundo lloraba era la propia desdicha.

Los bomberos apagaron los distintos focos de incendio que los trozos de la aeronave, envueltos en llamas habían ocasionado en el lugar de su impacto, lo más rápido que pudieron. Era muy difícil el acceso a esos lugares.) Tras apagar las llamas, de inmediato, se comenzó la búsqueda de los sobrevivientes y ha medida que se iba haciendo, también se hacía el recuento de los cadáveres. La tarea era dura, complicada, ardua, muy pesada; los hombres que allí trabajaban, gente abnegada y entrenada para tales menesteres, iban recogiendo uno a uno los cadáveres  de las víctimas y pedazos mutilados de cuerpos; había que hacer el recuento. 

La lista de embarque acusaba ciento ochenta y seis personas, entre tripulación y pasajeros. ¿Encontrarían algún sobreviviente?

El radio de acción de la tragedia era enorme; esparcidos por aquellas laderas  había trozos de metal retorcido del aparato  por todas partes, cadáveres enteros y mutilados  por doquier; recorrer la zona era una tarea harto dificultosa  y, entre la gente que participaba en la búsqueda y en los rescates de sobrevivientes, cundía una desesperación  angustiante y tremenda a medida que iban pasando las horas y no aparecía nadie con vida. Entre fuerzas de seguridad, efectivos sanitarios, voluntarios, rescatistas  y familiares de las víctimas que allí se habían presentado, aquello se había convertido en un tumulto de personas sumidas todas en el mismo dolor.

Pensar que faltaban muy pocos metros de altura para que el avión hubiese podido tocar tierra; en tiempo, cinco minutos más de vuelo hubieran sido suficientes. Pero el destino, caprichoso y fatal, quiso que, una vez más, Colombia entera llorara

El país andino tardaría muchos años en recuperarse de esta desgracia. ¿Se pudo haber evitado esta tragedia? Esta es la pregunta que jamás tendrá respuesta. Sólo le queda a los Colombianos, llorar la pena por la muerte de todas estas personas, víctimas de este accidente aéreo; seres que para cada una de sus familias se tornan irremplazables, insustituibles, inolvidables.

Los trabajos para el recuento y recogida de los cadáveres se hacía interminable; horas y más horas en que, la desesperación y el desánimo, llenaba de angustia a los familiares de los fallecidos, algunos allí presentes y, también a los más optimistas aunque, hasta el momento, no apareciese ningún cadáver identificado como su ser querido. Los servicios sanitarios estaban en permanente alerta; porque todavía quedaban esperanzas de encontrar a alguien con vida; muy pocas es la verdad, pero al menos quedaban. En algunos casos era casi imposible identificar a los cadáveres; la tarea se tornaba complicadísima. Era un verdadero horror el que estaban viviendo los caleños y rezando todos juntos, le pedían a Dios para que aparecieran sobrevivientes y, para que jamás se vuelva  a repetir un accidente de semejante naturaleza.

La desgracia había ocurrido a primeras horas de la mañana y, mientras caía la noche, todavía se seguía con las labores de búsqueda de sobrevivientes. Todo el personal de rescate afectado, trabajaba con desmesurado anhelo  para  hallar a alguien con vida. Aún era posible. Según el recuento, al menos faltaba ubicar a dos personas que, ¿quién sabe?, podían estar vivas. Unos potentes focos alumbraban todo el entorno del accidente; la labor se hacía muy penosa, casi insostenible porque la noche dificultaba mucho más aún la tarea. Ya se habían encontrado, entre otros muchos, los cadáveres de Luís Arango y el de su prometida que, juntos y enamorados, partieron a encontrarse con  Dios.

Aún, no había noticias de Rodolfo Martín “El Mago”, el célebre diestro mexicano que quiso acompañar a su homólogo Luís Arango hacia Colombia y que se sabía que viajaba en el avión. ¿Sería éste uno de los sobrevivientes?

 

 
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  Autor: GSiAyItR4PQv 12/12/2015
  He firmado. Mi mujer etvsuo hace me1s de 10 af1os en Tinduf, con un comite9 local (ibicenco)de ayuda al Sahara, llevando ayuda humanitaria y me relatf3 cosas tremendas...y estaban mejor que ahora.Estos tambie9n fueron hijos de nuestro imperio colonial. Hay que ver lo flexible y mal entendido que es el rojigualdo patriotismo de los de siempre.Un abrazo. gracias por colgarlo  
  Autor: NVHrogEQXlZc 09/12/2015
  It has been too long without exuopsre to your voice. I missed it as I miss you. I believe that it is a gift when one can directly experience the world in a more potent way than reading a beautifully written description (sadly, I find myself getting more excited at times from a well written description of a place I've seen than my own experience of that place). Being able to share it in that compelling manner is just the cherry on top:)  
  Autor: vGFZfWhHxjN 04/12/2015
  Actualmente la de Gorriti tienes obras de baceho que abrieron, no cerraron y no estas sef1alizados los pozos, esta peligrosa de noche en zona Godoy Cruz a Scalabrini Ortiz. Tb es zona que se cruzan muchos peatones distraidos, es zona de paseo y hay mucha gente dando vueltas. saludos y gracias. fabie1n  
  Autor: Cristina 24/08/2010
  Ingrid …

No … Ya NO va a ocurrir ESE milagro …. Porque ya encontraron los cuerpos de Luz y el torerito … Fijate, casi sobre el final lo dice …

Salvo que …

¡ Sí, pude ser ! .. ¡ SALVO QUE … HAYA HABIDO “ UN ERROR ” CUANDO HCIERON EL RECONOCIMIENTO de los cuerpos ! …

¡ Bueno ! …. Una esperanza más queda ….

Pero la alternativa es horrenda amiga … porque son ellos o El Mago …

¡ Diablos ! … Ingrid … ¡ Esto se ha puesto muy jodido ! … ¿ No ? …

¡ Luis ! … No nada. Esta bien … que sea lo que tenga que ser.

Un besito amigos.

Cris
 
  Autor: Ingrid Matta 24/08/2010
  Humm, que fuerte Luis!

Que lamentable todo esto, jamás me lo hubiera imaginado!

Muy dramático, eh?

¿Cómo haces para meternos en esta trama y hacernosla vivir tan crudamente?

Al leer este triste capítulo recuerdo que hace unos quince años tuvimos una tragedia muy similar de un vuelo que venía de Miami, y sabes qué? Hubo una sobreviviente!

Que extraño es el destino, quién podría pensar que semejante historia de amor pudiera terminar tan trágicamente.

¿Será que los dos pasajeros que faltan por encontrar son Luis y su amadita Luz? ¿Y qué habrá sucedido con el Mago?

Como la esperanza es lo último que se pierde, esperaré ansiosa el próximo capítulo a ver sí al menos se da un milagro, de esos que suelen suceder...

Un abrazo

Ingrid
 
  Autor: Cristina 24/08/2010
  ¡ LUIS !

¡ Qué TERRIBLE ! ..... ¿ Cómo que murieron Luz y el torerito ? .... ¡ NO PUEDE SER ! ....

¡ Pobres chicos ! ... ya traían sobre sus hombres una tragedia bastante dura ... y ahora ya no están más ...

¿ Y sus madres ...? ... ¡ Pobres mujeres ! .... La de Arango ... debe despedirse de ... ¡ DOS de sus HIJOS ! ....

¡ ES MUY DOLOROSO todo esto Luis ! ... no entra fácilmente en la cabeza de alguien.

¡ NO SE SALVARON ....! ... ELLOS que se amaban tanto .... ¡ ME DUELE MUCHO Luis ! ...

¿ Y que decís ? .... que es posible que El Mago se salve .... Bueno, ¡ OJALÁ ! ... porque sino en el próximo capítulo se nos termina la novela ....

¡ TREMENDO ESTO, amigo .... TREMENDO ! ...

¡ NO ME LO IMAGINÉ ASÍ ! ....

Espero entonces que publiques rápido el próximo capítulo ... así por lo menos le encontramos otra vez la punta a la alegría ... porque hace un par de capítulos que la veníamos perdiendo ... ¡ EN ESTE ... LA PERDIMOS ! ... por lo tanto en el próximo ... ¡ ME GUSTARÍA RECUPERARLA para “ EMPEZAR DE NUEVO “ !

PLEASE amiguito ! ... ¡ NO MATES A TODOS ! ...

Te quiero. Un abrazo.

Cris