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Fábula de Pla Ventura

DESENCANTO

  • Número de capítulos publicados: 100
  • Publicación semanal cada miércoles
 
  Publicación del próximo capítulo: miércoles 02/05/2018  
 
   DESENCANTO: Capítulo # 20 27/01/2010
  LA RESIGNACIÓN  

C

andelita quedó anonadada tras leer la carta que su amiga le había entregado. No, no era posible, se repetía en su interior. El llanto se apoderó de ella y, tuvo Luz que consolarla. Es cierto que, ante aquel panorama, consuelo quedaba poco, sencillamente porque pobre Candelita, había creado en su interior una ilusión tan grande que, sin la posibilidad de marcharse a España, hasta parecía que se le acababa el mundo. El momento era dramático porque, la muchachita, había albergado demasiadas ilusiones ante un proyecto que, como demostraba la realidad, sería netamente, un acto fallido; existían demasiados argumentos de peso en contra,  que hacían inviable la ilusión de Candela. Una pena porque, así  como  ella  son  miles las colombianas que, en la búsqueda de un mundo mejor, aspiran llegar hasta España para salvarse de sus miserias locales.

Luz estaba muy triste. La desolación de su amiga la  había dejado casi sin aliento. Ella hubiera querido que Candela hubiera logrado su propósito puesto que ésta albergaba toda la esperanza del mundo ante su posible viaje al Viejo Continente. Y eso, aparentemente y ¡a Dios, gracias!, por enviar una señal tan oportuna mediante Gabriela. Estaba claro que no iba ha poder ser, por lo tanto no le quedaba otra posibilidad a Luz más que la de ser testigo directo de la desolación de su amiga.

Como así también es cierto que, la desdichada carta de Gabriela hasta le sirvió como escudo protector porque, Luz se ahorró la explicación por la que tampoco la hubiera acompañado; estaba enamorada y, en tal situación, marcharse hubiera sido, además de todo lo ahora sabido, una locura sin sentido.

-Admitamos la vida como es, -dijo Luz- no como nosotras quisiéramos que fuera. Yo te comprendo Candelita; pero si analizas mejor, pronto entenderás que se trataba de una aventura tremendamente alocada; era marcharnos con rumbo desconocido para que tal vez nos hubiese caído la misma “suerte” que a  Gabriela y, entonces...  ¿(Te imaginas? No, querida mía, no quiero ni pensarlo. Creo que Dios ha estado junto a nosotras al recibir yo dicha carta. Miremos el lado positivo de esta situación y, por favor; admite que todo son bendiciones. No cabe peor desdicha en el cuerpo y en el alma de nuestra querida amiga Gabriela y, su lección, Candela, es la que tenemos que tomar como tal.

-Tienes razón –dijo entre sollozos Candelita-  Ocurre que yo estaba muy ilusionada, más de lo que nadie en el mundo pudiera imaginar. Ya me veía en España con un trabajo digno, con una posición más cómoda y, hasta con un novio español que me hubiera querido con locura; reconozco que soñé más de lo debido; le di rienda suelta a mi corazón antes que a mi cerebro. Pese a todo, como dices, tenemos que darle gracias a Dios puesto que, quedándonos en Cali, en nuestra amada Colombia, de tal modo hemos evitado caer en las garras de la prostitución como le ha sucedido a Gabriela. Yo me muero, Luz, de sólo pensar en estar  tan solo por un instante en el cuerpo de nuestra amiga; es surrealista todo lo que ha contado en su carta; hasta parece increíble y,  sus letras denotan su tristeza, su angustia y todo su dolor. ¡No, no hay discusión! Estoy desilusionada como podrás comprender pero, ahora,  que he reaccionado, segura estoy que la vida nos ha hecho un enorme favor; al quedarnos, nos hemos evitado la mala vida de nuestra amiga que, sola, prostituida y endeudada, quizás no podrá volver jamás a Colombia. Si te parece, Luz, deberíamos de escribirle a Gabriela; seguro que, en su drama, nos agradecerá mucho que le contestemos y, ante todo, aliviaremos su alma. Soy yo la que, ante todo, tengo que agradecerle; pero más de lo que ella pudiera imaginar porque, como sabes, yo estaba decidida para marcharme a Europa.

-Buscaremos nuevos horizontes. -decía Luz- No todo está perdido. Somos jóvenes y, lucharemos con ahínco por lograr la oportunidad que la vida nos debe; la primera, Candelita, creo que ya la hemos gozado; evitar ese viaje que hubiera sido nuestra destrucción como mujeres y como seres humanos. Ahora buscaremos otras; en mi caso, ya viste, hasta tengo un trabajo digno. Si te parece, puedo preguntar en el hotel y, si hubiera una plaza vacante, yo abogaría por ti para que te emplearan; allí son gentes muy especiales, dignos, admirables; yo diría que son personas fantásticas puesto que, hasta ahora, en el trato que he recibido, no puedo quejarme de nada.

-Gracias, Luz. No quiero pensar qué hubiera sido de mi vida si no te llego a encontrar. Vistos los acontecimientos como se han desarrollado, creo que has sido un milagro en mi vida. Me evitaste caer en el precipicio y, respecto al trabajo del que me hablas, si lograras que me emplearan, para mí sería una felicidad increíble; saberme útil y, para mayor dicha, trabajar a tu lado. Fíjate, y esa ha sido siempre mi desesperación que, ni mi titulación como sanitaria me ha servido para encontrar un trabajo hasta el momento. Yo espero que esta lección que me ha dado la vida me sirva para endereza el rumbo de mi existencia.

Habían pasado varios días y en todos, sin distinción, Luz había visitado a Luís en el hospital; pero como quiera que en la última visita que le hizo, todavía no tenía fecha para el alta hospitalaria, en este día, cuando llegó al hotel para empezar su jornada laboral, su alegría resultó ser fantástica. ¡Arango había sido dado de alta y ya residía en el hotel!

La noticia se la había dado el gerente y, Luz, no pudo contener las lágrimas y, rápidamente, sin cambiarse de atuendo, corrió hasta  la habitación de Luís para verlo.

Sin pensarlo, entró sin golpear, y ni bien lo vio se abrazó a él y le preguntó:

-¿Cómo estás, mi amor?

Él, sorprendido ante  tan impetuosa entrada, pero gratamente conmovido al ver a Luz, correspondió su abrazo y le contestó:

-Con pocas fuerzas, Luz de mi vida, pero muy bien; todo se ha desarrollado conforme tenían previsto los doctores y, ya viste, de nuevo en “casa”. Dentro de tres días tengo que volver al hospital para que me quiten los puntos pero, la herida la tengo muy bien; limpia y seca.

-¿Y aún te quedan fuerzas, Luís, para seguir jugándote la vida? -Preguntó Luz.- ¿No tienes miedo de que el toro vuelva a cogerte?

-Si, mi cielo, Esta es una profesión de locos que, como sabes, el que entra ya no puede salir. ¿Miedo? No, vidita. Siento mucho respeto por lo que hago pero, tanto como miedo no. Es más, si me venciera el miedo habría muerto el torero que llevo dentro. Como te dije una vez, esta profesión es apasionante; el riesgo que conlleva es el que nos hace sentirnos diferentes al resto de los mortales; somos conscientes de que nos jugamos la vida, un hecho que marca la diferencia con  otras muchas profesiones.

-¿Y crees, mi amor, que podrás reaparecer en Bogotá dentro de quince días como me dijiste?

-Por supuesto y, como te conté, tú vendrás conmigo. Para mí es una tarde muy especial; confirmo mi alternativa en dicho coso y, en un acto tan trascendental, que deseo que estés conmigo. Me han contado que hay mucha expectación; parece ser que, los aficionados han aceptado de muy buen grado el cartel de mi confirmación y, según me ha dicho Rodolfo, se están agotando los boletos en la taquilla; y mira que faltan bastantes días para el evento.

-Tengo miedo, Luís. –Susurró la muchacha- Perdóname pero, amor, como quiera que fui testigo de tu cornada en Cañaveralejo, le pido a Dios que te cuide para tu inminente festejo en Bogotá. Fíjate que, hasta he llegado a pensar que fui yo la que te di la mala suerte. Estoy nerviosa ante esa actuación tuya en el coso bogotano.

-No sufras, por Dios, todo saldrá bien. Los toreros tenemos cornadas pero, amor, no todos los días; son gajes del oficio, accidentes que ocurren “Accidentes” que  pasan en todas las profesiones del mundo en las que se pone en riesgo la vida y, ¿ por qué no también, “accidentes”, tan “accidentes” como cualesquiera otros que podrían ocurrirte en la vida cotidiana ?). Y, por lo que más quieras,  no digas nunca más que me das mala suerte; todo lo contrario,  no pienses en la cornada que sufrí, piensa, por favor, en el gran triunfo que obtuve pese a mi cogida y herida. Yo diría que tú eres un bello talismán que adorna mi vida y mi carrera, convencido estoy. ¡Ya lo verás! Allí, en Bogotá, te brindaré el toro de mi confirmación de alternativa y, con toda seguridad, nuestro éxito será de clamor. Y digo nuestro porque, Luz de mi vida, lo que a mi me sucede, quiero que te suceda a ti y, mis éxitos, serán los tuyos vidita mía.

Con un tierno beso sellaron sus labios  los enamorados y se despidieron. Luís se quedó  descansando en su habitación y, Luz emprendió su jornada laboral. Lo que ellos no sabían era lo que el destino les tenía reservado cuando ambos llegaran a Bogotá. Se trata de los imponderables, esos “duendes” invisibles que, sin ser llamados acuden a muchas citas para desdicha de cuantos los soportan. La vida nos depara sorpresas y, nuestros enamorados, posiblemente, en Bogotá sufran un desengaño enorme; no sólo los toros dar cornadas, a veces, los hombres hieren con más saña que los propios toros. Todo está por llegar y, mientras tanto, Luz y Luís, están ilusionados ante su próximo viaje; el diestro por lograr un gran triunfo y, la muchacha, por ser partícipe del mismo. Confiemos que cuanto les espera, no rompa el amor que ambos se profesan.

 

 
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  Autor: Cristina 04/02/2010
  Y de este capítulo amigo ... ¿ qué decirte ? ... más que ... ¡ qué momento ! ... para la pobre Candela .... alivio, congoja y desazón ... todo de “una sola” toma .... como esos antibióticos modernos que con una sola pastilla del tamaño de un dedo de la mano ... o por lo menos de dos falanges ... te quitan toda la “ gripe ” de un solo saque ... dejándote “curada” ... pero destruída a la vez ...

Alivio – porque se salvó de correr la misma suerte que Gabriela -.

Congoja – por la mala fortuna de su amiga atrapada en esa red pegajosa, vizcosa ... pestilente -.

Desazón – porque sus sueños se hicieron añicos -.

Ya lo creo que deben escribirle a su amiga. Es lo menos que pueden hacer. Unas palabras de amor alivian hasta al más desesperado.

Y qué inmensa alegría ... ver a “su” amado en pie y poder abrazarlo. Comprendo su miedo. Yo también lo tendría. El riesgo de la cornada que termine con la vida del torero o lo lastime muy feo, es y será siempre para ellos como la espada de Damocles ... pendiente sobre sus almas ... de caer en cualquier momento y cortar el lazo terreno que los une.

De todas maneras, si eso ocurriese ... el amor de ambos igual los va a mantener unidos hasta el reencuentro ... pero va a ser más duro ... claro ... seguir honrando la vida.

Sigo con el próximo capítulo.

Un beso.

Cris
 
  Autor: Nilda Machado. 01/02/2010
  Luís:

Conmovedor Capítulo...

Se disuelven las ilusiones de Candela para viajar a España... Imposible, no reflexionar ante la triste y angustiada realidad de Gabriela...

Oportuna carta... que invita al análisis... a la reflexión...

Sí, un milagro de vida que ayudará a esta jóvenes a valorar, que, aún, con todos los inconvenientes económicos que puedan sufrir... la desdicha de Gabriela es más dura.

Bello, el idilio de los enamorados Luís y Luz...

Veremos que les espera en el próximo Capítulo...

Mis bendiciones.

Nilda Machado.
 
  Autor: Marta 28/01/2010
  Fe de erratas:

Donde dije versos,creo que debi decir "sextillas"...
que es una combinación de 6 versos de arte menor.

...y si no estoy en lo cierto, me disculpo con el autor.

Es que para mi,en literatura,lo que me importa más es el contenido que la forma...¿y a usted?
 
  Autor: Marta 27/01/2010
  Y Olé!!!...Qué bonito!!!

Ya ves Luis querido:

Tu tocayo diestro y enamorado y los destinos de las caleñitas,me han atrapado...

Aun cuando no haya reunido el tiempo suficiente para comentar todos los interesantes capítulos...
tu historia está tan bien relatada,que atrapa a una anti-novela, como ya te he confesado ser.

Definitivamente que estas niñas en su Cali natal,se están salvando providencialmente de un muy cruel destino,que amenaza hoy más que nunca a nuestra juventud en todas partes,y que tiene que ver con la No Aceptación...general,mas bien "globalizada",que parece,más que nunca, avasallar a nuestra juventud...

Se está viviendo cada vez con mayor intensidad en un mundo de "muy ambiciosas fantasías".

Se fantasea con Fama,Fortuna... y castillos en el aire... casi siempre lejos de donde nacimos...

Afortunadamente,no fué mi caso...En mi juventud,y a pesar de las tentadoras ofertas desde el exterior, preferí establecerme en mi país de origen y así lo hice hasta pasados los 45 años,cuando ya conocía bastante de la vida,pero mas conocía de mí misma.

Por eso hoy se me ocurre...hacerles llegar a esta querida página unos consejos del Gaucho Martín Fierro,el emblemático Poema Argentino que le decía asi a sus hijos,luego de haber sufrido mil vicisitudes andando de un lado al otro...
Y no olvidar que es un hombre de campo...digo,por el lenguaje...:

NO ANDÉS CAMBIANDO DE CUEVA;
HACÉ LO HACE EL RATÓN,
CONSERVATE EN EL RINCÓN
EN QUE EMPEZÓ TU ESISTENCIA.
VACA QUE CAMBIA QUERENCIA
SE ATRASA EN LA PARICIÓN.
761
...y otro día les dijo;

LOS HERMANOS SEAN UNIDOS
PORQUE ESA ES LA LEY PRIMERA;
TENGAN UNIÓN VERDADERA
EN CUALQUIER TIEMPO QUE SEA,PORQUE,SI ENTRE ELLOS PELEAN
LOS DEVORAN LOS DE AJUERA.
1160
y en otra ocasión les dijo a los Facundos...

PROCUREN,SI SON CANTORES,
EL CANTAR CON SENTIMIENTO,
NI TIEMPLEN EL ESTRUMENTO,
POR SOLO EL GUSTO DE HABLAR,
Y ACOSTÚMBRENSE A CANTAR
EN COSAS DE JUNDAMENTO.
1172
...que es lo que hace nuestro FF...

...y terminó así...

MAS NAIDES SE CREA OFENDIDO
PUES A NINGUNO INCOMODO,
Y SI CANTO DESTE MODO,
POR ENCONTRARLO OPORTUNO,
NO ES PARA MAL DE NINGUNO
SINO PARA BIEN DE TODOS.
1193

Para quienes no conozcan el Martín Fierro de Don José Hernandez...agrego, que la numeración se relaciona con los 1.193 versos que lo componen.Gracias por la atención.

Y gracias querido Luis,por permitirme expresar mi pensamiento,desde mi propia área cultural.

...Siempre en Luz y Armonía.Marta.

 
  Autor: norma alicia 27/01/2010
  No cuando es verdadero el amor , no se rompe, por el contrario se reafirma.
En cuanto a la Pobre de Candela espero encuentre un buen trabajo ahí en su tierra natal y pueda hacer una vida decente uff!! de la que se ha salvado la pobre. bien muy buena...saludos Maestro norma