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Fábula de Pla Ventura

DESENCANTO

  • Número de capítulos publicados: 100
  • Publicación semanal cada miércoles
 
  Publicación del próximo capítulo: miércoles 02/05/2018  
 
   DESENCANTO: Capítulo # 17 05/01/2010
  EL VIAJE HASTA ESPAÑA  

L

uz se había quedado más tranquila; intuía que, la recuperación de Arango era un hecho, por ello, al día siguiente en el  trabajo ya sonreía de nuevo. No se puede obviar que, la muchacha se sentía feliz; había pasado por un trance muy amargo; una situación que jamás había sospechado que pudiera vivirla. Aquello de ser espectadora de una cruel cornada y, para mayor desdicha, sufrida por su amado, le había quitado hasta el sentido. Ella superaba su dolor del alma y, en la medida de lo posible, se restablecía el cuerpo de Luís Arango.

En el hotel Luz era la atracción del centro. Todas las miradas se encaminaban hacia ella. La gerencia del hotel, así como todos sus compañeros sabían de la relación amorosa de la muchacha con el diestro y, aquella circunstancia fortuita para ella  la hacían protagonista ante todos sus compañeros; unos la miraban con envidia, otros con admiración pero, repito, Luz era el centro de todas las miradas.


La plaza de toros Santa María de Bogotá.

Por supuesto que, aquella relación no había empañado para nada su buen hacer en el trabajo; su humildad seguía inmaculada; su talante tan bello como siempre y, su atención hacia los clientes cuando tenía que tratarles, era un modelo de educación; precisamente la que adquirió y se enseñó en su casa y, lógicamente, la que había aprendido en su centro de trabajo como empleada honorable.

Su jornada transcurrió pletórica; se sentía dichosa porque, repito, el mal trance ya había pasado y, ahora esperaba un nuevo amanecer en su vida y, ante todo, para su amado Luís.

Pese a lo avanzado de la hora, Luz estaba inquieta; podía haberse ido a la casa pero, prefirió hace lo que le indicaba su corazón que, no era otra cosa que marcharse al hospital para intentar ver a Luís; irse a su casa sin verle le sonaba traumático. Allí se presentó y, su sorpresa fue mayúscula; ¡Luís estaba ya en planta en una habitación normal! Maltrecho, dolorido, entubado, sondado….pero fuera de todo peligro. Un beso de su amada acarició la mejilla de Luís al tiempo que Luz le cogía de la mano para animarle; apenas podía hablar el diestro; pero al verla cambió su semblante por completo. “No sufras, amor, estoy bien” Susurraba Luís. Aquel encuentro, para el diestro, con toda seguridad supuso, como en el día anterior, el mejor sedante para su alma y, en este caso, para su maltrecho cuerpo.

-No quiero apartarme de ti, amor; me quedo contigo toda la noche, repetía la muchachita.

-No, Luz –dijo el diestro en tono bajito- márchate para descansar que mañana tienes que trabajar de nuevo. Estoy bien atendido; como estás viendo, las enfermeras están velando por mí y, cualquier cosa que necesito todos están pendientes de mi persona.

Una vez comprobado el estado anímico y físico del diestro, su amadita se marchó tranquila. Se iba feliz porque, en poco más de dos días, la evolución de Luís Arango, como si de un milagro se tratase, alcanzaba metas insospechadas; ya sabemos que, los toreros, en su inmensa mayoría, son todos de una “pasta muy especial”; en honor a la verdad, nada tienen que ver con el resto de los mortales.

Una vez en casa, antes de que doña Liliana le preguntara dijo la muchachita;

-Mamá: Luís está muy bien; vengo del hospital y, aunque muy dolorido, su estado general es bueno; ya está en una habitación en planta, lo cual evidencia que su recuperación es un hecho constatado.

-¿Por qué no te has quedado con él toda la noche? Preguntó su madrecita.

-No ha querido Luís, madre; él sabe que mañana tengo que trabajar y, como me ha dicho, bastante tuve con la noche anterior que, sufriendo por él no pude conciliar el sueño.

-Por cierto, hijita, ha llamado Candelita y, me ha contado que necesita hablar contigo con urgencia. He notado en sus palabras la urgencia por hablarte y, como me ha dicho, por encontrarse contigo. ¿No será nada malo, verdad?

-No, mamá; es que, hace un tiempo me dijo que quería marcharse a España y me pidió que le acompañase. ¿Recuerdas que te conté Mami?

-¡Por Dios, mi hijita! Sí, recuerdo, pero ...¿Cómo que irte a España? ¿Estás loca, mi amor? No me digas eso ni en broma. Es cierto que, como sabes, cosas materiales tenemos pocas pero hija, en casa, como sabes, reina el amor; tu padre y yo, junto con tus hermanos, ya sabes, formamos una piña y somos una familia muy unida, por tanto, llena de amor. No veo que tengas ninguna necesidad de marcharte a España; además, eso queda muy lejos. ¿Verdad?

-No sufras madre que, por el momento me quedo aquí para siempre y, mucho más ahora en que, como sabes, el amor llamó a mi puerta.

Estas palabras tranquilizaron a doña Liliana que se marchó a la cama mucho más sosegada. Es cierto que, ante la primera impresión por cuanto le dijo su hija, se intranquilizó; era una familia muy unida y, la posible marcha de Luz hacia España denotaría que faltaría un miembro en dicha familia que, a su vez, era vital para la felicidad de la familia y, a su vez para que, como se sabe, ayudara la muchacha en casa puesto que, las penurias seguían siendo las mismas; vivían con lo justo y, la esperanza de la señora era recibir el sueldo de su hija para combatir las estrecheces con las que vivían; no se morían de hambre, por supuesto; pero lujo no había ninguno en la casa; lo estrictamente básico tenían y administraban como si de un gran tesoro se tratase.

Ya dormían todos cuanto, en mitad de la noche sonó el teléfono.

-¡Aló! –Respondió Luz-

-Soy Candelita, -se escuchó al otro lado del cable- y quiero hablarte, Luz; necesito que nos veamos mañana con urgencia. He tomado la decisión de irme a España definitivamente y, te suplico que me acompañes. Mañana, si te parece, te mostraré todos los detalles que tengo previsto para que hagamos el viaje. No puedes fallarme, Luz; eres mi única y gran amiga y,  es  una decisión tan trascendental, necesito tenerte a mi lado. Se lo mucho que te estoy pidiendo pero, si me acompañas seré la mujer más feliz del mundo; tú sabes que, juntas, lograremos lo que aquí no tendríamos jamás. España, como me ha dicho una prima mía que vive allá, es la tierra prometida; son muchos los colombianos que allí viven y, nadie regresa; lo cual quiere decir que deben de estar bien, ¿verdad? Es más, me han dicho que, desde España me mandan un contrato de trabajo y, de tal modo, todo será más fácil; si te parece, nos juntamos y que nos mandan dos contratos, así podemos ir juntas sin más problemas.

Luz se quedó sin habla. Apenas podía responderle a su amiga; Candelita lo había dicho todo y ella no acertaba en articular palabra. Además, era ya media noche y no podía pensar ni razonar y, mucho menos, con todo el trance que había pasado con las circunstancias de su amado, el diestro Luís Arango. Por supuesto que, sus amoríos con el torero, Luz, los llevaba bastante en secreto; en el hotel lo sabía todo el mundo pero, ella, no había participado a cuantos le querían la buena nueva de su amor para con el diestro caleño. Sin duda alguna que, por cuanto estaba viviendo, Luz le daría una respuesta negativa a Candelita pero, no quería decirle no sin antes haberla escuchado. Luz escuchaba a su amiga y se quedaba asustada; que les mandaban dos contratos de trabajo; dicha afirmación le dejó más atónita que contenta; muy raro si le parecía.

-Mañana, -respondió Luz- si te parece nos llamamos y quedamos personalmente para hablar del tema que, para ti, como me dices, es de vital importancia. Ahora estoy cansada y no me quedan apenas fuerzas; he tenido un día muy intenso, Candelita. Que tengas una buena noche y, mañana hablamos.

Ahí quedó la conversación, pero Luz estaba inquieta. Se sentía comprometida ante las palabras de su amiga y, en realidad, no le apetecía para nada irse ahora a España. No podía dormir porque, sin duda alguna, al día siguiente tenía que confesarle a Candelita su verdad y, sufría por si ella no era capaz de entenderla. Podía romperse una verdadera amistad, la que gozaban hace ya algunos años ambas muchachitas; pero Luz tenía demasiados motivos hermosos como para dejar su Cali querido. Tenía trabajo, había conseguido el amor de un muchacho extraordinario que, para mayor dicha, era un diestro famoso en Colombia y en España; ciertamente, la fama de Arango no era lo que a Luz le deslumbrara; lo que le fascinaba era sentirse amada por el diestro; ella lo veía como el muchacho enamorado que le había entregado su amor y, la fama y todo el oropel que le rodeaba, no le importaba para nada; es más, ella siempre procuraba apartarse de todas las circunstancias que rodeaban al Luís Arango famoso. A Luz le interesaba el hombre y, la fama y todo lo demás que gozaba el diestro, no le inquietaban para nada.

Fueron muchas las preguntas que Luz se hacía al respecto de su amiga y, por dicha razón, apenas pudo dormir en toda la noche. Tenía que darle razones convincentes para que su negativa de marcharse no dañara la amistad que ambas gozaban. Es cierto que, Candelita no sabía de las últimas circunstancias que adornaban la vida de Luz. Era todo un dilema el que la muchacha tenía sobre su cabeza y, al día siguiente, tenía que contárselo todo a su amiga querida que, como pudo comprobar, estaba decidida en marcharse hacia España. ¿Convencería Candelita a Luz de que España era lo mejor y, juntas, poder marcharse hacia Europa?


 
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  Autor: José Luis 08/01/2010
  Tras la amargura de la cogida has trazado la encrucijada perfecta para tenernos en vilo hasta la próxima semana. Luis, estoy deseoso de saber si Luz viajará a España; la incertidumbre me aterra e inquieta y, a la vez me gustaría saborear la cruda realidad de la distancia. Qué dilema. Eres genial.  
  Autor: norma 07/01/2010
  Ummmm!! Nooo....que no se nos vaya a ir Luz, que yo personalmente no lo creo, recuerdemos que el amor, está ahí, y éso es lo que jala al corazón, lo ancla, esperemos que no se nos vuelva a alborotar Lucecita con irse lejos de su tierra, aún que no, no lo creo, ....buenísimo Maestro, como siempre, se está usted haciendo un experto en Novelas Cibernéticas, y nosotras no fallamos a la cita, siguiéndolo como siempre, un abrazo. Norma  
  Autor: Nilda Machado. 07/01/2010
  Luís:

Sin duda... conmovedor el dolor de Luz al presenciar tan terrible incidente... y, tratándose de la persona amada... sufrimiento insólito...

Enternecedora la humildad de Luz... la hace más bella ante los ojos del lector...

Sublime el encuentro de amor... inigualable medicina para la recuperación del torero...

Ojalá el amor sea el bello inspirador para mantener a Luz en su tierra... cerca de su familia... hogar de amor... y, olvide la promesa incierta de Candelita para viajar a un lugar desconocido, aunque, para muchos sea la tierra prometida...

Esperemos, que el amor pueda con todo... como siempre...

No cabe duda alguna... que el próximo Capítulo estará lleno de expectativas...

Veremos que se te ocurre Luís...

Nilda Machado.




 
  Autor: Cristina 06/01/2010
  ¡ Hola Luis !

Ayer ví tu publicación ... y me llamó la atención ... porque era Martes ... ¿ Te confundiste ? ... ó acaso "adelantaste trabajo" ... porque HOY tenés que hacer de Rey Mago ... ¡ JA JA JA ! ... No hace falta que te "disfraces" ... ya que eso sos TODOS los días de tu vida ... un "Rey Mago" ... que no estuvo en Belén ... pero viene todos los días a este sitio con "regalos" para todos nosotros ... ¡ GRACIAS amigo !.

Bueno, volviendo al tema del capítulo este ... ¡ Qué bueno que el torero ya está en franca recuperación ! ... "Pinta bien la cosa" ... ¡ lástima ! .. que aparece otra vez Candela con el fantasma del desarraigo encubierto de aventura ...

Espero que el amor sea más fuerte y la retenga en su tierra junto a los suyos.

Lo otro ... lo económico ... en las actuales circunstancias de Luz ... no tiene sentido anhelar mejorarlo .. ya que tiene los suficiente ...

Tiene salud, tiene trabajo, tiene una familia que la quiere, tiene donde vivir, no le falta para comer ni vestirse ... y además parece que ha encontrado una persona a la que amar como ser humano y como hombre ...

¿ Qué más que todo ésto que tiene .. precisaría ? ...

En fin ... "escuchemos" como sigue la historia.

¡ GRACIAS Luis! ...

¡ Hasta el próximo capítulo ! .. que será ... ¿ el próximo miércoles ? ... Si es antes, no hay problema ... ¿eh?.

Un abrazo.

Cris