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Fábula de Pla Ventura

DESENCANTO

  • Número de capítulos publicados: 100
  • Publicación semanal cada miércoles
 
  Publicación del próximo capítulo: miércoles 02/05/2018  
 
   DESENCANTO: Capítulo # 16 30/12/2009
  ARANGO SALVÓ SU VIDA  

L

a noche se hizo eterna para Luz. No podía conciliar el sueño. Dormir, naturalmente, era una quimera. El pensamiento de la muchacha estaba junto al corazón de Luís. Ella sabía de la gravedad de  la cornada que él había recibido  y el dolor del torero era la amargura para ella. Se levantó muchas veces en tan horrible noche; jamás una noche había sido tan larga. Luz sentía el dolor en su alma al saber que Luís Arango tenía el cuerpo lacerado; más su dolor no era otro que ser consciente de que  la vida  del torero corría mucho peligro. La conversación que la chica había tenido con el doctor la esperanzaba un poco; pero nada estaba claro; el pronóstico gravísimo seguía siendo el mismo. Ella no podía curar la herida de su amado, razón evidente para que su dolor del alma fuera en aumento; era la impotencia por no poder socorrerlo; todo un drama para Luz que se pasó la noche rezando por él.

Era ya de madrugada cuando, doña Liliana, oyó los movimientos de su hija por el apartamento; no era normal lo que estaba pasando y, la señora se levantó y vio a su hija sentada en el salón.

-¿Qué ocurre, hijita? –Le preguntó la madre-

-Mira, mamá, tengo que confesarte algo. Ayer cayó herido en la plaza de toros Luís Arango, el torero al que fuimos a ver hace unos días, precisamente el día que tú me invitaste por primera vez a los toros.

Doña Liliana, la miró expectante a la par que escudriñaba el rostro de su hija, y preguntó;

-¿A qué confesión te refieres, hijita?

-Estuve ayer en los toros porque me había invitado el diestro, ¿sabes?

-¿A ti te invitó el famoso diestro Luís Arango a los toros? No puedo creerlo. Será una broma la que me estás contando, hija mía; ¿cómo crees tú que Arango podría reparar en tu humilde persona cuando él es un hombre muy famoso y admirado, mientras que tú eres la honrada empleada del hotel?

-Si, mamá. Es cierto. Como sabes, Luís Arango se hospeda en el Sératon y allí le conocí. Es un chico muy amable; simpático, educado, correcto; todo un caballero, mamá. ¡Somos novios!

-¡Hija mía! ¿Es cierto lo que me dices?

-Sí, mamá. Es cierto. Ha sido todo muy rápido; nos conocimos y, de repente Luís me declaró su amor. Soy la mujer más feliz del mundo con  él. ¿Comprendes  ahora mi dolor?

-¡Cómo no  voy a comprenderlo, hija de mi vida! Ahora lo entiendo todo. Dijeron anoche en los noticieros que Arango estaba gravísimo tras su cogida de ayer; pero lo que yo no sospechaba es que tú fueras testigo presencial de dicha cogida y, mucho menos, como me estás contando, que fueras la mujer de su vida. Me siento muy feliz con todo lo que me has dicho; a pesar de la gravedad de lo que está pasando con ese chico,  es la noticia más hermosa que jamás podías darme.

Doña Liliana abrazó a su hija y trató de consolarla.

Tras su “declaración”, muy pronto entendió la madre todo el dolor que su hija estaba sintiendo. Es más, como quiera que dieran las imágenes de la cogida por televisión, doña Liliana se angustió; claro que, su angustia era aún mayor al saber todos los detalles de  cuanto su hija le iba  contando.

-La madre le preguntó: ¿Supiste alguna noticia concreta tras el percance?

-Si, madre; cuando estuve en el hospital hablé con el doctor Vallejo que fue quién  lo intervino en la plaza y, luego  lo siguió atendiendo, allí donde lo ingresaron. El doctor me dijo que la herida era tremenda; de esas cogidas en las que mueren los toreros en el acto; pero que Dios estuvo generoso y permitió que Luís entrara con vida a la enfermería y, su pericia como cirujano, de momento, logró salvarle la vida. El pronóstico es gravísimo pero, como me dijo el doctor, hay que esperar treinta y seis horas para emitir un nuevo parte facultativo.

- ¡Mamá, si Luís  muere  me  muero!

-Por Dios, hijita; tengamos fe que el muchacho seguro que supera este trance tan amargo. Es joven y fuerte y, como una vez dijo en TV, tiene el cuerpo lleno de cornadas y, la de ayer será una más; un “trofeo” más que  él  podrá esgrimir ante los aficionados y, por supuesto, ante los críticos que quieran poner en tela de juicio su arte y su entrega.

Las confesiones de Luz ante su madre y, la reflexión que ésta le hizo, de momento tranquilizaban a la muchacha. Dios no puede desampararnos, pensaba en su interior. Ambas, madre e hija, rezaron una oración por la recuperación del diestro.

Era ya la hora de marcharse y, Luz se despidió de su madre con un fuerte abrazo. Tenía que ir al trabajo pero, su corazón estaba pendiente de las noticias que pudiera recibir al respecto del estado de salud de su amado. Ella sabía que, una vez en el hotel, todos le preguntarían por el diestro.

Llegó al trabajo y  una vez que entró en el Sératon, como si de una casualidad se tratase, se encontró con el gerente que estaba en el hall.

-¿Cómo está el diestro, señorita? ¿Sabe Ud. algo más de su delicada situación? ¿Presenció Ud. la cornada, cierto? –Le dijo el gerente-

-Claro, señor. Estuve viendo la corrida y me llevé el peor disgusto de mi vida al ver su cogida en directo; algo dramático. Por poco se me sale el corazón del pecho; cuando vi cómo sangraba su herida, hasta me desmayé. Fui a visitarlo al hospital donde lo ingresaron y, el cirujano que le operó me explicó todos los pormenores de la herida; la más grave posible que él le había tratado, como médico, hasta el momento pero, a Dios gracias, como quiera que Luís entró con vida en la enfermería, el doctor pudo  salvarlo. Ahora, si usted me lo permite, en la tarde me gustaría poder ir hasta el hospital para visitarlo.

-Por supuesto. Hable usted con la jefa de personal y póngase de acuerdo con ella para concretar la hora en que pueda usted marcharse; por mi parte no hay problema alguno.

Eran las cinco de la tarde cuando Luz partió para el hospital. Una vez allí le indicaron que el diestro seguía en cuidados intensivos. La enfermera de la planta en que estaba el diestro accedió para que Luz pudiera estar diez minutos con el torero herido. Tenía que verle por un cristal porque no tenía acceso al interior de la habitación; casualmente la muchacha se encontró de nuevo con el doctor Vallejo que, intranquilo, había acudido de nuevo para comprobar el estado del diestro.

-¿Cómo está Luís, doctor? –Preguntó ella-

-He revisado la herida y, la evolución veo que es normal; todo marcha muy bien; sus constantes vitales están respondiendo a la perfección y, aunque no han transcurrido las treinta y seis hora de cautela que te decía, hasta me atrevo a darte un pronóstico mucho más favorable; si toda va bien, dentro de veinte días vemos a Luís toreando en Bogotá.

A Luz se le iluminó el rostro. Su sonrisa volvió a nacer. Sus ojos denotaban una alegría inmensa; aunque todavía era pronto para “cantar” victoria, los presagios eran esperanzadores. “¿Puedo verlo, doctor?”  - Dijo Luz -

-Si. Aunque no podrás hablar con él, lo podrás ver por los cristales. Está consciente y, seguro que se alegrará de verte. Quizás suponga para él una gran emoción el hecho de verte pero, en definitiva, creo que lo beneficiará; seguro.

Acompañada por el doctor llegó Luz hasta la habitación en que estaba postrada Luís; su aspecto era desolador; sondas por todos los lados, drenajes y su rostro blanquecino. Había perdido mucha sangre y ese era el motivo de su aspecto. Se acercó Luz tras el cristal a la altura del diestro y, cuando éste la vio, sus ojos se iluminaron por completo; un leve gesto con la cabeza era el síntoma de la dicha que el diestro estaba sintiendo al ver sonreír a Luz tras los cristales.

Ella le hacía gestos con las manos que, por supuesto, el diestro entendía de maravilla. Los ojos del diestro se iluminaron por completo; primero al ver a su amadita muy cerca de su persona y, acto seguido porque, previamente, había tenido una  conversación  con el doctor Vallejo quien le certificaba que su vida estaba salvada. Más que conversación propiamente dicha, fue un monólogo que el doctor le expuso. Luís apenas podía hablar. La evolución de la herida iba bien; digamos que estaba siguiendo su curso normal pero, todavía faltaban días para que Arango se recuperara del todo.

Habían transcurrido los diez minutos que le habían concedido a la muchacha y, para marcharse, le mandó un beso con su mano; Luís, al ver que la muchacha se iba se quedó triste, aunque esperanzado por las palabras que el doctor le había dicho. Ambos, con sus miradas, pronunciaron el más bello lenguaje de amor. Posiblemente, Luís Arango, con la visita de su amadita, se recuperaría más rápido. La misma sirvió como la mejor de las medicinas. Si esa emoción se pudiera medir, con toda seguridad, el diestro tuvo, en esos breves minutos, la mejor de las recuperaciones,  sencillamente porque la mujer que le amaba le entrega todo su amor y, como sabemos, el amor es la mejor medicina para el alma y, para el cuerpo.

Habían bastado veinticuatro horas para que Luz recuperara de nuevo la ilusión. Ya tenía la certeza de que la vida de Luís no corría peligro; podían surgir complicaciones pero, las sabías manos del doctor Vallejo habían obrado el milagro y, más tarde, las oraciones de la muchachita, sin lugar a dudas y por la gracia de Dios, habían hecho realidad lo buscado y anhelado. La frase del doctor: “Dentro de veinte días toreará en Bogotá” dejó esperanzada a Luz y la ilusión volvió a renacer en el alma de la muchacha totalmente ajena a lo que le depararía el destino en breves fechas.

 

 
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  Autor: Cristina 31/12/2009
  ¡ Hola Luis !

¡ Qué suerte que la vida del torero ya está fuera de peligro !

Y que tremendo a lo que se va a tener que acostumbrar Luz ... si la cosa va para largo entre ellos dos ... porque este tipo de “contratiempos” ... es normal y habitual en la profesión de torero ... ¿ cierto ?.

¡ Qué sensación tan horrible debe ser la que sienten las parejas de los toreros cada vez que éstos salen al ruedo a batirse en duelo contra un toro fiero “ íntegro y auténtico ” ! ... “ La fiesta ” como la llaman ... de parabienes ... pero los seres queridos que se encuentran detrás de esos hombres .. y mujeres ( porque también hay toreras ... pocas ... pero las hay ) ... si bien disfrutan del lucimiento de los diestros , porque nada mejor que ver al ser amado realizarse a pleno .... a la par viven con el corazón en la boca ... porque a la vuelta de alguna mala suerte ... pueden perder a su ser amado ... ¿ Cierto ?.

Sí, lo mismo pasa con los deportistas de alto riesgo ....

Pero ... bueno ... SERÁ LO QUE DEBA SER ... Morir también podés morir yendo a comprar el pan ... Te asaltan, te meten un tiro ... ¡ y listo ! ... por lo tanto si fuera posible elegir ... mejor morir haciendo lo que se ama .... para que la vida no resulte una ironía.

¡ Excelente capítulo Luis ! ... espero ansiosa el capítulo 17 ... y también ... ¡ el 18 ! .... ¡ JA JA JA!.

¡ GRACIAS !.

Un abrazo.

Cris
 
  Autor: noelia spada 31/12/2009
 

Querido LUIS,

Me parece muy comprensiva la madre
de Luz, y si ve que su hija es féliz ella también lo es.
Esto nos pasa a todas las madres,
si ellos son felices nosotras lo
somos dos veces más, no tenemos
remedio!!!

La historia es muy, muy bonita y
el amor acabará triunfando entre
Luz y su Torero, ¿no?

Pero antes nos vas a hacer sufrir,
lo presiento, si lo presiento.

Por qué que pasará en breves fechas? y en Bogotá que sucederá?
sólo tu lo sabes.

Espero el nuevo capítulo con im-
paciencia, nos lo traerá los REYES
MAGOS verdad? o vas a hacer fiesta?

Te quiere con el alma,
Noelia
 
  Autor: Nilda Machado. 30/12/2009
  Que bueno...

Después de tanta incertidumbre... nada mejor, para Luz... que recibir la buena noticia de la perfecta evolución con pronóstico favorable de su amado torero.

Sin duda, el amor de Luz será el mejor bálsamo para la recuperación total del torero.

Esperaremos con ilusión el Capítulo 17... Veremos como se encamina esta romántica historia.

Nilda Machado.
 
  Autor: norma alicia 30/12/2009
  Ayyy Gracias a Dios.. Luis, Salvó su vida, y lo que mas me gusta es que la Madre supo comprender a Luz, no le hizo, un tango, por haber tenido sus amores con el torero, , lo mejor de todo es que (o lo peor)??? toreará en Bogotá, no se querrá ir Luz con él, Ups!!.que le depararará a Luz el destino?... uyyy Maestro usted siempre nos deja en un hilo.. saludos, norma alicia