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Fábula de Pla Ventura

  • Número de capítulos publicados: 42
  • Publicación semanal cada miércoles
 
  Publicación del próximo capítulo: miércoles 24/01/2018  
 
   : Capítulo # 23 21/03/2012
  RETOMANDO LA CONVERSACIÓN  

S

ara sentía desde el fondo de su ser la necesidad de contestarle a Gabriel que tan amable le había respondido a sus letras anteriores. Tras todo lo vivido en aquellos días, una vez más le esperaba una jornada dura. Eran muchas las decisiones que tenía que tomar, inmensas las responsabilidades que sobre su persona se cernían, algo que ella asumía con toda naturalidad.

Sin embargo, su ilusión más íntima no era otra que comunicarse con aquel hombre que la tenía cautivada. Pese a todo el conglomerado de asuntos, en este día tuvo la fortuna de poder llegar pronto a su casa. Una vez allí, como relajo para su alma, prendió el ordenador para conocer las noticias que desde cualquier parte del mundo pudieran enviarle sus amigos internautas, quienes le alegraban las noches y sentía que les debía gratitud a todos, por ello, no dudaba en contestarles a todos, pero de una forma muy especial a Gabriel Girón que, una vez más, con las breves letras que éste le había escrito la dejaban contenta y feliz.

“Sara querida:

Te pareceré loco, es cierto. Pero llevo dos días sin tener noticia tuya y eso me tiene intranquilo. Comprendí que me entregabas tu amistad y en ese estrado quiero vivir. Dios quiera que no te suceda nada extraño. Pero no puedo negarte que necesito saber de ti. Te confieso en estos dos días he mirado el correo cientos de veces por si habías “entrado” y mi carita ha sido de desilusión al no verte. Espero me respondas cuando puedas. Mientras tanto, que Dios te siga bendiciendo.

Gabriel.”

La cara de Sara lo decía todo al leer estas letras, que denotaban que Gabriel no la había olvidado y eso le producía una dicha inmensa. Sonreía francamente; estaba tranquila pero, su corazón golpeaba fuerte dentro su pecho, ante la emoción que estaba sintiendo. En la paz de su hogar, que en ese momento estaba disfrutando, se disponía entonces a responderle al venezolano. “ Este hombre merece que yo le corresponda su atención, de igual manera” -  decía para sus adentros -.

Pero no es que él “mereciera” ser correspondido, sino que era algo que ella deseaba hacer con toda su alma. No cabía sacrificio alguno; sino que era un deseo, que brotaba espontáneamente de su corazón. Y ahí empezó Sara a escribir el e-mail para este hombre que, la tenía indudablemente embelesada. Lo que sentía, la desbordaba por completo, pero tenía que ser prudente para que Gabriel no se asustara ni fuera a mal interpretar lo que ella estaba sintiendo. Se barruntaba una linda historia de amor.

“Gabriel amigo:

Quedé muy contenta con tus letras. Ocurre que una serie de problemas ajenos a mi voluntad me impidieron poder responderte antes. Si, amigo, he palpado tu intranquilidad al respecto de mi persona y te lo agradezco desde el fondo de mi corazón. Todo me hace pensar que eres una persona excelente y, tu amistad, sin duda alguna me hará mucho bien.

Trataré de responder a todas las preguntas que me hiciste en un e-mail anterior al presente, que me quedó sin contestarte y, retomando la conversación te digo que al respecto de la edad, no te preocupes; todos somos lo viejos o jóvenes que queramos ser, ¿verdad?.

Soy contadora y a su vez directora de recursos humanos en una empresa multinacional relacionada con productos de estética. Seguro que te ha causado sorpresa esta confesión; no, amigo, no vivo de las letras como podías sospechar; escribir es un deseo de mi alma que nada tiene que ver con mi profesión.

Soy viuda pero, para mi fortuna, supe aclimatarme de inmediato al estado que me deparó la vida. Cuando se mudó mi marido, al día siguiente, con toda mi pena a cuestas supe reaccionar y comprender que, si ese era el deseo de Dios, algo bueno me tendría reservado. Tengo dos hijos maravillosos y una madrecita para quien siempre sigo siendo, la misma jovencita que ella educó.

Mi vida se circunscribe entre el trabajo, el humanismo y esa carga de ilusiones que Dios me ha dado, razón por la que pude crear esa página que tú tanto admiras que, sin ser nada de carácter muy relevante, si te digo que me alimenta por completo el alma. Es una válvula de escape donde cada noche me refugio para descansar de la problemática del trabajo y, a su vez, un lugar donde poder verter mis ilusiones más sentidas. Si, amigo, son ya muchos los lectores que tengo; algunos, como tú, hasta me regalan sus letras para que me sienta acompañada en tan bello menester.

Me pareces un ser limpio y puro, razón por la que te entrego mi amistad y mi cariño. He leído cuanto me has escrito y, lo que es mejor, lo que queda entre líneas y me pareces un hombre para admirar y querer. El mundo está falto de personas como tú. Sabes trasmitir tus sentimientos como nadie y, ha sido tu sinceridad la que me ha conmovido. ¿Quieres una foto mía?. ¡De acuerdo!, te la mandaré, no sufras. Trataré de tomarme una que me guste para enviártela pero, por Dios, no quisiera decepcionarte.

Quédate con todo mi cariño.

Sara.

 
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