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Fábula de Pla Ventura

DESENCANTO

  • Número de capítulos publicados: 100
  • Publicación semanal cada miércoles
 
  Publicación del próximo capítulo: miércoles 25/07/2018  
 
   DESENCANTO: Capítulo # 9 11/11/2009
  LA GRATITUD  

P

ese al ruego de Luís, Luz no podía quedarse. Faltaban dos horas para empezar su jornada laboral y, por nada del mundo debía fallar. Se despidieron y, Luís le dijo que se quedaría varios meses en Colombia; era el pleno de su temporada taurina y, por dicha razón, podrían verse algunas veces más. Es cierto que él, todavía se quedaría unos días más en Cali puesto que él, gran triunfador  ya de su feria, quería  también ser espectador de lujo, por cierto; de sus compañeros, los toreros españoles, ya que sentía una gran admiración por ellos. Pese a que ambos debían separarse para atender cada uno sus respectivos asuntos, en el ambiente quedaba un halo de ternura que no podía tocarse pero que, ciertamente,  presagiaba un nuevo encuentro entre ambos. Si, Luís lo deseaba y, Luz lo añoraba.

Si bien en un principio  Luz  había decidido quedarse en el hotel, al final decidió marcharse a su casa para  asearse y  cambiarse de ropa. No le quedaba mucho tiempo. Tomó un taxi puesto que, el reloj la apremiaba. Y, luego, cuando metió la mano en su bolso para sacar las monedas que le permitirían pagar el viaje se encontró con una sorpresa. Tenía una importante cantidad de dinero. Quedó estupefacta. Asombrada, y  sin llegar a comprender  que hacía ese dinero ahí. Luís Arango había querido, con un gesto de auténtica generosidad, desgarrar el corazón de la muchacha por la emoción que dicho regalo pudiera hacerle sentir.

Luís, sabedor de la humildad de Luz quiso gratificarla en su alma; no era una cuestión de “pago por servicios ofrecidos”, sino simplemente, un gesto solidario y desprendido del diestro. Dentro del bolso, también había dejado él una tarjetita que decía: “Luz, esto quiero que sea para ti y los tuyos” “Un beso, Luís”

Este gesto  dejó a Luz anonadada, se preguntaba en qué momento Luis había puesto estas cosas en su bolso y, unas lágrimas  de agradecimiento comenzaron a correrle por sus mejillas porque, además de todo el amor que había recibido de aquel chico, su generosidad la dejaba  muy contenta. Luz comenzaba a barruntar que, más que una espléndida noche de amor, se presagiaba algo mucho más bello. Ella, decididamente, desde su interior, ya le estaba amando. Había saboreado el néctar de su amor y, sin duda alguna, para ella, el “flechazo” se había producido.

Ya en casa, doña Liliana, respiró aliviada al ver a su hija.

-¡Buen día hijita!, ¿cómo  te  ha ido anoche,  amor? – Preguntó la madre-. Y al notar lo apresurada que entró su hija, que apenas le dio un beso de pasada, y que rápidamente se fue a su habitación, buscó ropa y se metió al baño a ducharse, volvió a preguntar… – Pero, tesoro … ¿Y te marchas ahora de nuevo, amor?

-Claro, mamá. Ha sido una noche muy intensa. Había invitados excepcionales y, el gerente del hotel me pidió que los atendiera; hubo una gran fiesta y, según aquel señor, nadie como yo para servirles las bebidas y estar pendientes de todos ellos. Ha sido una velada hermosa mamá.  Era gente de muy alto nivel y, además, muy generosos. Mira, mamita, todo el dinero que me han regalado como propinas; les servía sus tragos y, emocionados como estaban todos, de forma generosa, me han gratificado. He tenido mucha suerte madre; en una sola noche, he recogido más dinero que el que tengo estipulado para todo el mes.

-¡Y me voy de inmediato!  – Seguía diciendo Luz -  ¡Apenas me queda tiempo! En la noche conversamos y te contaré todos los detalles.

Las preguntas de doña Liliana, pese a que supo responderlas bien y rápido, en su fuero interno, tenían intranquila a Luz. Ella no estaba acostumbrada a mentir; es más, nunca lo hizo, ni en su casa ni lado alguno; su honradez y formalidad en todos los sentidos, formaba parte de la bella enseñanza que había recibido de sus padres y, sentía que les había fallado; ante todo, a su admirada madre a quien, quería con pasión.

Antes de marcharse de nuevo al trabajo, Luz, entregó todo el dinero a su madre quien, al ver la cantidad, quedó perpleja; para la señora, la cifra, no era otra cosa que una verdadera fortuna.

Sus ojos se abrieron muy grandes, mientras contaba los billetes. Aquel dinero ganado en una noche por Luz, como premio a su “esfuerzo” para doña Liliana, no era otra cosa que el refrendo a lo que ella consideraba una  titánica actitud y responsabilidad hacia el trabajo por parte de su hijita y, como tal, lo estaba  orgullosamente disfrutando. La señora, mentalmente hacía los “apartados” correspondientes con dicho dinero porque, el mismo, serviría para mitigar muchos males en su hogar, inalcanzables  de solucionar  hasta  este momento; la cifra, le parecía  a la humilde y esforzada mujer, un sueño, porque para ella, este dinero, era en verdad,  una inmensa fortuna.

Partió Luz dichosa hacia el trabajo que tanta ilusión le hacía sentir. Porque, es verdad que, como le sucediera a ella, el trabajo mitiga muchos males; podríamos decir que todos y, esta muchachita que conocimos con aquella depresión, con aquella tristeza como compañera, rota y sin ilusiones, prisionera del desencanto que la vida le había otorgado, gracias a su  recientemente logrado trabajo, era ahora un ser nuevo, completamente nuevo. Y dicho esto, cabe preguntarnos: ¿Le quedarían ganas, todavía de irse a Europa?

A Luz, internamente, su corazón, le decía que tenía que contarle la verdad a su madre pero, sopesaba las consecuencias. ¿Será capaz de entenderme? Se preguntaba pensando en ella.

Lo realmente importante es que Luz se sentía pletórica. Su sonrisa iluminaba a todo Cali; las pruebas no eran otras que, cuando ella paseaba por sus calles, hasta los pájaros trinaban al compás de su sonrisa. Y al menos se podría decir que era la primera mentira que le había dicho Luz a su madre en su vida; y,  más que mentira, era ocultación de datos verídicos, se había saldado con un balance positivo. Llevó a casa una importante cantidad de dinero y, para su dicha, había sido feliz junto a un hombre maravilloso.

Pese a la noche intensa,  feliz y sensual que había tenido, Luz estaba radiante. Lo estaba su corazón y, su persona lo denotaba. Cuando llegó al hotel, el gerente la  saludó con todo respeto. Ella temía que pudieran  haberla reconocido en  la fiesta que estuvo con el torero. Luz pretendía que su noche hubiese sido de incógnito. Y si bien es cierto que nadie sabía que había pasado la noche con el torero, el gerente, hombre avezado en todas las circunstancias que en el hotel se dan cita, en la fiesta, se percató de que Luz estaba bailando con el torero.

-¿Cómo lo pasó usted anoche en la fiesta con el matador Luís Arango? –Le preguntó el gerente- ¿Conoce usted a tan famoso diestro?

Luz se quedó como fuera de juego. No sabía qué responder. Temía que, su “desliz” pudiera traerle consecuencias nefastas ante la dirección del hotel. Ella, ante la pregunta de su superior, no sabía que respuesta debía darle; la verdad o salir airosa sin más detalle.

-Mire, señor; lo  conocí –respondió Luz- cuando éramos chicos; vivía muy cerca de mi casa y, ayer, como detalle, nos  regaló dos entradas para que asistiéramos con mi madre  a “Cañaveralejo” a verlo. Dada nuestra amistad, tras los toros, me invitó a la fiesta.

-No se preocupe, señorita. Lo que he querido decirle es que, anoche, al acompañar usted al diestro, su belleza inundó nuestro local y le dio elegancia y distinción; no es lo mismo verla a usted con su traje de faena a verla, como anoche, tan guapa y espléndida como estaba. Imagino que el señor Arango, con su amistad, se sentirá muy reconfortado, ¿verdad?

-Sí. –Respondía Luz- Luís es un chico maravilloso. Un amigo de verdad que, me concedió el honor de acompañarlo en la fiesta y me sentí dichosa. Bailamos hasta casi la madrugada y, al final, me tuve que marchar; quedaban pocas horas y, como usted ha comprobado, yo no podía fallar a mi trabajo.

Luz deseaba que se terminara pronto el interrogatorio. Todo discurría por los cauces de la más absoluta normalidad, pero ella tenía el presentimiento de que el gerente quería saber algo más y, eso la molestaba. Los modos y maneras de aquel señor, pese a su educación exquisita, dejaban a Luz como insatisfecha. ¿Querrá saber algo más? Se preguntaba a si misma. No es menos cierto que, posiblemente, su actitud para con el diestro, y aquello de haber pasado la noche junto a él, posiblemente fuera motivo de “escándalo” y, como tal, se tomaran medidas que ella no deseaba para nada. Las normas del Sératon, como Luz sabía, eran muy estrictas; es más, se lo avisaron el primer día que acudió a dicho centro hotelero. El más mínimo error sería cuestión de despido. ¿Sería un error imperdonable que la hubiesen descubierto en la habitación del torero y que, su acción, fuera motivo de despido?   Luz no encontraba respuesta para la pregunta que ella misma se formulaba. ¡Pero si no he matado a nadie!  se repetía en su interior.

Cuando ya se disponía Luz  a marcharse para empezar su trabajo, tras  responder  las preguntas del gerente, éste le preguntó  una cosa más:

-¿Y  era usted también  la que se estaba besando anoche en los jardines del hotel con el diestro Luís Arango al terminar el baile?

 
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  Autor: Marta 13/11/2009
 
Luisito:

Considerando que soy de una
generación plena de hipocrecia,
de represiones.

Considerando tambien que con el
paso del tiempo,he tratado de
adaptarme a los cambios.

Y,considerando finalmente que ,
mi rigidez de escorpiana,ha po
dido ceder y volverse mas
tolerante...

Te confieso,Luis querido,que
sigo temiendo por el futuro de
tu preciosa caleñita.

Y no se trata del pecado,que me
inculcaran las monjitas.
Sigo aferrada a que el sexo sin
amor,no me vale.

Pero es que no hubo tiempo para
reflexionar...Ni tan solo unos
minutos.

Lo que primó aquí fué solamente
mutua atraccion...Química,le di
cen..verdad?

Y a juzgar por lo mucho que la
experiencia me ha mostrado...es
riesgoso dejarse arrastrar por
el Huracán Hormonal...

Muy arriesgado,hasta para el
joven hombre...mucho mas que
enfrentar al toro...

A menos que,esta idílica pare
jita,haya caído mutua y real
mente enamorada,y no se le pre
sente inconveniente alguno para
realizar los sueños de juven
tud.

En todo caso,mi querido novelis
ta,aquí me tendrás lealmentemte
y a la par de todos tus lecto
res,a quienes has conseguido
"atrapar"con tu romántica histo
ria.

Mis mejores deseos para el
feliz desarrollo de tu frondosa
imaginación.

Sin cornadas,ni desengaños...
y Olé!
 
  Autor: Nilda Machado. 12/11/2009
  Luís:

Interesante Capítulo.

No existen límites para tí, cuando te propones dar rienda suelta a tu corazón...

Luís Arango crece, cada vez más, como ser humano... Nos ganó con su galantería... sus detalles... en su hermoso encuentro de amor con Luz... ahora, en un "desprendido gesto" obsequia una buena cantidad de dinero a la muchacha... Veremos que pasa...

Es indudable, que Luís Arango por su experiencia es quien lleva la batuta en esta relación... Luz, por su juventud, está como sonámbula con tanta felicidad... con tantas emociones...

La fotografía de la tormenta... como dicen mis amigas de esta hermosa fraternidad... ¿adelanta lo que viene?

Sin duda, parece que la ilustración encierra un mensaje: ¿Tormenta de amor?... ¿Tormenta de desilusión?

Nos llenas de expectativas con los instantes que vienen...

Esperemos el próximo Capítulo... sin duda, será revelador...

Mis bendiciones.

Nilda Machado.

 
  Autor: Ingrid Matta 11/11/2009
  Este capítulo mi querido Luis se lleva todos mis elogios. Me encantó!

Tiene muchos matices: la situación de Luz ante su madre, la gratitud, las preguntas capciosas del fastidioso gerente del hotel, una joven mujer que se enfrenta a un romance de repente…
Me pregunto: ¿Se atreverá Luz contarle a Liliana lo que está viviendo?, ¿será que le oculta su primer encuentro con el diestro? Humm me surgen una multitud de inquietudes y preguntas con este capítulo Luis, hoy, estuviste genial, brillante.

Valiente Luz atreverse a tanto tan rápidamente, verdad? Ojala no se vaya a confundir y deslumbrar por el regalo que le dio el diestro y tenga muy claros sus sentimientos. Hay mucho en juego, su futuro, su estabilidad laboral, emocional… que susto!

¿Tormenta de amor? Preciosa ilustración, gracias Luis por recrearnos con este nuevo capítulo,
te pregunto: ¿falta mucho para el desenlace? jajaja, me tienes en ascuas.

Mil abrazos

Ingrid

 
  Autor: noelia 11/11/2009
 
Ay!!! Luis la novela está
trepidante.

...cuendo ella paseaba, hasta los
pajaros trinaban al compás de su
sonrisa...

De lo bonito que está parece un
cuento de hadas, pero estos cuen-
tos a veces son solo quimeras y
no sueños.
Cuando uno está enemorado se en-
cuentra en un mundo que no es el
real, esto dice Ortega y Gasset,
nuestro filosofo. En ese mundo
todo adquiere una dimensión ex-
traña en la que los pies se ali-
geran, de los ojos salen chispas
luminosas y el rostro se muestra
radiante de felicidad, esto es
algo que no se puede esconder y
se "contagia".
Estoy convencida que Luz, guiada
por tu buen hacer, Luis, sabrá
convertir estas arenas movedizas
por las que anda, en algo bello
y bueno para su vida.
Nos esperan capítulos muy emocio-
nantes de los que a buen seguro
vamos a aprender mucho.
Felicidades Luis!!!
Un beso,
Noelia
 
  Autor: ALINE 11/11/2009
  Hola, Luis
Una vez más heme aquí, deleitándome con esta bella historial, por cierto que gerente tan entrometido, personajes de esos no faltan en ningún lado.
Un beso y un abrazo
 
  Autor: norma alicia 11/11/2009
  Hola!!!....sin faltar a la hermosa cita de nuestra Novela Cibernética, yo, opino, que....Ummmmno...Luz ya no pensará más en irse, (espero), sólo que el Diestro, la haya enamorado al extremo de que lo siga hasta el fin del mundo, como lo haría yo, sí él, me amara, pero supongo que para saber eso tendremos que esperar otra semana, y, ... a mí, tampoco, me dá buena espina ése Gerente... sigo también pensando en la culpa que debe sentir esa pobre muchachita de alma tan noble, ...por que no, , ya no son así las niñas, hoy, hace de su vida un papalote, y no le dan cuentas a nadie..... pobre Luz, está en una gran disyuntiva, y como lo dice claramente la fotografía, parece que se viene un tormenta...ummm ya se me cuecen las habas por el siguiente capítulo...buenas, sigue muy buena Maestro... Felicidades, norma  
  Autor: Cristina 11/11/2009
  PD: ¡Qué HERMOSA foto acompaña hoy a este capítulo ! ... ¿ Pesagia "tormenta" ?.

Un beso.

Nuevamente Cris ... ¡ Ufff !
 
  Autor: Cristina 11/11/2009
  ¡ Hola Luis !

¡ Otra vez … como podrás apreciar y como cada semana …. estoy aquí para disfrutar de esta novela … que me resulta un placer leer!

¡ Hum ¡ … No se … ese tema del dinero … La intención del torero parece buena, pero que se yo, me resulta un tanto chocante …

Luz, lo acepta porque ve la buena intención de él … y porque con esa suma sabe que su madre se va a poner muy contenta, pero en verdad … yo hubiera preferido que, si el torero quería ayudar a Luz económicamente, supongo que … porque “ intuyó ” la posible necesidad de esa familia ( ya que en ningún momento Luz le mencionó nada ) … bueno, lo hubiese hecho en otra oportunidad … que seguro no ha de faltar, cuando en verdad, uno quiere ayudar a alguien.

Y con respecto a la “mentira” … ó … “ocultación de hechos verídicos” … que hace Luz a su madre … es comprensible, no la quiere herir … y tampoco quiere tener “presiones” que la obliguen a dejar el camino elegido. Es una situación muy difícil de manejar, y hasta sería preferible que no se hubiese dado …

Lo “ideal” hubiese sido ( .. pero como dice Cabral que dijo Krisnamurti ... "la vida es lo que es y no lo que queremos que sea" ... aunque vale la pena intentarlo ... dicen otros ... y comparto... ) que su madre supiese todo desde el principio … pero aparentemente, eso no fue una posibilidad, y Luz tomó esa decisión de ocultar hechos … porque sabe que su madre NO hubiera aprobado su decisión.

Y lo real es, que dado que no se dió …nunca lo sabremos. Es decir, nunca sabremos que le hubiera respondido doña Liliana a Luz, si ella le hubiese dicho toda la verdad, desde el principio.

Tal vez podría haber surgido la peor de las reprimendas y una prohibición, ó tal vez podría haber surgido el mayor de los consejos ... el más sabio y experto, emanado de una persona que la ama con locura, al punto que hasta la vida daría por ella si fuese necesario y que solo le desea lo mejor,

UDS … ¿ QUÉ HUBIERAN HECHO EN EL LUGAR DE LUZ ?.

Yo, tal vez … primero hubiese “tanteado” la situación … hubiese tratado de hablar con mi vieja … planteando las cosas, tal vez no tal cuál iban a ser … pero sí, muy parecidas … como hipotéticas … ó como lo que le pasó a una amiga ó que lo escuche en tal parte … para saber en realidad lo que mi vieja me hubiese dicho al respecto.

Según la reacción, y evaluando las sensaciones … y tomándole “el pulso” a la situación, hubiese optado por decir la verdad o por la ocultación … pero al menos “mejor informada”, sin el peso de la culpa y con el alivio de no tener dudas acerca de lo que hubiese dicho, hecho y opinado mi madre … pero ¡ claro ! … ¡ yo no tengo 18 años, sino muchos más ! …

Y ese gerente …. Este tipo, no me gusta para nada. ¡ Me da “mala espina” !.

¡ Espero que no quiera jorobarle la vida a Luz, por el solo hecho de poseer el “poder” para intentar hacerlo!.

¡ Muy bueno Luis ! … Este capítulo “corolario” al del “gran amor”, estuvo muy bueno, deja lugar para hacer unas cuantas reflexiones ... ¡ más que interesantes ! … ¿ verdad ?.

¡ Espero el próximo capítulo !.

¡ MUCHAS GRACIAS amigo !.

Cris