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E l maestro Cabral ha tenido, sin duda que nos albergue, su gira más dramática en este año; pese a ello, es decir, a tener que luchar con los problemas de salud, distintos países de habla hispana, incluyendo Estado Unidos, han gozado de la presencia y esencia de Facundo Cabral en los escenarios del mundo. Tras dicho periplo, el cantor argentino acabó agotado y, en este momento, en su retiro dorado del “capricho de su corazón” como él define a Buenos Aires, allí, en dicha ciudad se encuentra recuperándose y tratando por todos los medios de restablecer su salud.
Cabral, como el mundo sabe, es un personaje singular, un artista irrepetible porque, como sabemos, todas las criaturas mortales somos únicos en nuestra especie por al diferencia que todos ostentamos y, él, en su generosidad artística y de la que es portador en su alma, pese a que como él confiesa, “apenas le queda gasolina en el tanque” ó, como otra metáfora, que su vida, como en el fútbol, ya está en “tiempo de descuento”, es alentador para nosotros que, al otro lado del cable telefónico nos espere la cálida voz del maestro para atendernos al respecto de la página con la que honramos su vida artística y, lógicamente, su valía personal como individuo admirable.  Cabral, con el presidente Oscar Arias de Costa Rica.
Maestro Cabral, desde España y para el mundo, déjeme que le pregunte, ¿cómo está su salud ahora mismo tras tantos años de lucha al respecto?
Sigo débil y bajo el tratamiento de la medicina; pero sigo en manos de Dios que, es lo más importante.
Debe de saber que, para el año próximo, doña Rosario Rufina Ortega, la señora que le ha postulado para el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, en el año venidero queremos que usted venga a España, eso sí, con el permiso de su salud. ¿Cree usted viable su venida a España?
Me gustaría volver a España, de la que nunca me fui, a la que llevo en mi; sus paisajes, su gente, sus poetas, sus pintores y sus pastores (ante todo los de la Mancha y los de Andalucía) siempre estuvieron en mis canciones, en mis relatos, no te olvides que los argentinos somos europeos desterrados, decía Borges, y una vez más tenía razón.
¿Es cierto que, su gira de este año, era pura despedida o se trataba de una estrategia comercial de su representante?
Hace mucho que me están despidiendo los que venderán más de lo que no les pertenece cuando me muera, pero parece que Dios tiene otros planes, y que aún desde la cama los tendré que cumplir.
Está usted delicado de salud y, maestro, como si de un milagro se tratare, de repente, le suben a usted a un escenario y se transforma. ¿Dónde reside el milagro?
En el escenario soy joven, y por lo tanto sano, y es porque en el escenario señorea el espíritu, que es eterno.
Tras tres años de vida en el espacio cibernético, maestro, he comprobado que ha sido ahora cuando usted ha descubierto nuestra página HOMENAJE A FACUNDO CABRAL. ¿Qué le parece nuestra página y, a su vez, qué siente cuando desde España le homenajeamos por el mundo?
Me conmueve vuestro homenaje porque lo que apreciamos siempre es de Dios.
Parece que, como cuando vino a España, miro su mochila y ahí están todas sus pertenencias. ¿Dónde están sus libros?
Solo tengo libros, el resto me lo presta Dios.
El pasado año, maestro, la señora Rosario Rufina Ortega le postuló para el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia y, en el año próximo, dicha señora, ya está haciendo lo propio; está removiendo España para que, usted, una vez más, se le postule para dicho premio. ¿Qué le parece esta idea?
Gracias a la señora Rosario Rufina Ortega que me cree merecedor de semejante honor. Dios quiera que yo pueda volver a España.
Siempre ha dicho usted que Dios fue muy generoso con su persona y, sin embargo, su salud tan resquebrajada le ha impedido muchas cosas. ¿Cómo entiende usted dicha generosidad?
La enfermedad es cosa nuestra, no de Dios, que es toda la vida.
Era el día 21 de julio de 1999 cuando en un hotel de Guadalajara pude entrevistarle por vez primera y, deje que le confiese que me impactó usted tanto que, como si de un apóstol suyo se tratara, decidí seguirle sin condición. ¿Qué tiene usted para que, por el mundo, cientos de miles de hermanos haya hecho lo mismo que yo?
Cuando me escuchan a los que me despertaron, desde Isaías y Jesús a Francisco y Agustín, desde Heráclito a Buda, recuerda que el hombre es lo que ama. Son muchos los que me formaron por el mundo que tanto caminé, y rica mi cuna pese a la pobreza por la riqueza espiritual de mi madre, consciente de su aristocracia (princesa, hija del Rey del Universo), y por esta noticia (Uno solo es el Padre) escribí mi primera canción, mi canción de cuna, Vuele bajo, que la sentí nueva cuando nació mi hija.
El pasado año, maestro en España, en Ibi de forma concreta, pudimos editar un libro titulado LA MAGIA DE CABRAL que, con los beneficios obtenidos, hemos podido ayudar a muchos pobres de Ibi. ¿Qué opinión tiene usted al respecto de nuestra idea ante la edición de dicho libro?
¡Qué bello que mis ideas puedan convertirse en pan ¡
Maestro: mil perdones por robarle su intimidad, por inmiscuirme en su mundo puesto que, ahora, está usted luchando contra su peor enemigo, su falta de salud. Que Dios le bendiga y, ante todo, que se recupere usted muy pronto. Añada cuanto quiera para España.
Muchas gracias por tus atenciones y que Dios te siga bendiciendo. |