¿QUIÉN DIJO QUE TODO ESTÁ PERDIDO...YO VENGO A OFRECER MI CORAZÓN?
C
omo el título que le he dado a este ensayo, así reza una canción del rockero argentino Fito Páez y que también disfrutamos de la voz de Mercedes Sosa que ha salido de gira, como dicen los artistas, para encontrarse seguramente con un coro no sólo de ángeles sino también con Goyeneche, con Pavarotti, con Gardel, con Freddy Mercuri, Lola Flores, en fin, con tantos que como ella amaron, vivieron y compartieron uno de los mas bellos dones que es la música y la canción.
Y siendo la música un idioma que llega al alma de todos, me inclino suavemente y con respeto ante el Maestro Facundo Cabral, para ofrecerle como muchos mi corazón.
Que no sé si es grande o pequeño, pero sí sé que para con él tiene los mejores sentimientos, deseos y esperanzas.
Y estoy convencida que el mío no es el único porque miles de corazones que lo aman, están en este momento orando por él y esperando un mínimo gesto seguramente de su parte para ponerse a su servicio.
Estoy convencida de que el amor cura, embellece, despierta, dignifica, es por ello que siento que el amor que todos los que lo conocen está llegando hasta calar sus huesos, bañar su piel con luz dorada, despertarlo del ensueño y fortalecer todos y cada uno de sus músculos, está llegando para ponerle alas y ayudarlo a volar nuevamente y sentado en un escenario con su copa de vino, nos deleite una vez más y nos llene el alma de regocijo.
El maestro con José Luís Perales en Sevilla, un 2 de mayo de 2006
Facundo ha despertado conciencias, a salvados niños del aborto, ha alejado a adictos de sus vicios, a acercado a Dios a muchos descreídos, a llevado esperanzas a muchos corazones angustiados y ha sido un bálsamo son su sabiduría mitad callejera y mitad intelectual.
Facundo se sobrepuso a hechos que muchos no hubiésemos podido quizás sobrellevar y eso lo transforma en un ejemplo viviente de que cuando existe Dios todo se puede y nada falta.
A veces tengo un pensamiento un poco loco pero no menos probable: creo que Facundo muchas veces desafió a la muerte no tanto por él como por nosotros, creo que el Padre le brindó tantas oportunidades por dárnoslas a nosotros, de manera indirecta, pues a través de su ejemplo y su palabra que llegaba a miles de personas en un solo acto, era una manera de decirnos: DESPIERTEN…!!
Y en esa sucesión de renacimientos que el Maestro ha tenido, en un tremendo gesto de grandeza una vez mas, más allá de amar la vida como se debe, ponía tanto de sí para volver al ruedo, que no sé si hemos llegado a medir el enorme esfuerzo y amor que puso en nosotros y que le ha costado tantos dolores a su cuerpo hoy cansado pero no vencido.
Su vida es el canto, su vida es el contacto con el público, su vida es ser el Mensajero de Dios y ha ido dejando en esa vida mucho de su salud y de su fuerza.
Sin duda feliz porque hacía lo que amaba y encima era retribuido con el amor de todos los que le seguimos, pero muchas veces sin medir las consecuencias de tanto esfuerzo.
Es probable que todas estas “pruebas” por las que debe pasar, no sean otra cosa que un ejemplo que debemos tomar.
Muchas veces las almas elevadas ofrecen su cuerpo a modo de lección para que los otros comprendan y despierten a la luz, muchas veces esos “castigos” (si es que cabe el término) no son para quien porta la enfermedad sino para el entorno porque siempre en todos los casos son aprendizajes, son lecciones, son avisos, de un Dios que en su infinita misericordia no sabe ya como decirnos que retomemos el camino de la luz y nos envía estos mensajes que si bien duros, no menos concientizantes y repito no para quien pone el cuerpo, sino para los que le rodeamos, conocemos, seguimos y amamos.
Es decir “se lo doy a Juan para que comprenda Pedro”.
Pero lo increíble es que Juan “se ha ofrecido” a ser el ejemplo para salvar a Pedro. Juan sabe que él podrá salir gracias a su fe y sabe que Pedro seguramente moriría porque aún no se ha entregado a Dios desde lo más profundo.
Y aunque a veces no lo comprendamos solo los que conocen bien a Dios saben que aún en estos casos hay amor, porque el cáncer como muchas enfermedades son temas no resueltos o impurezas del espíritu que hay que limpiar, entonces sale a la luz para que los médicos, instrumentos de Dios, los saquen y dejen nuestro cuerpo en condiciones de llegar al Padre como debemos: limpios de cuerpo y alma.
Por eso, por su inmensa nobleza, por su ejemplo y fortaleza, por todo lo que nos ayudó a cambiar nuestras vidas, es que vengo humildemente a “ofrecerle mi corazón” a Facundo, si es que cree que todo está perdido, o si por poquito que sea le ayuda a salir adelante junto con el corazón de todos los que le amamos de verdad.
Si todos pusiéramos nuestro corazón al servicio de los que sufren, necesitan, buscan, piden, lloran o padecen alguna enfermedad, si todos pusiéramos nuestro corazón de manera espontánea, sincera e ilimitada, sin duda el mundo sería muy distinto y como decía la Madre Teresa dilecta amiga de Facundo:
“A veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota”
Entonces, en medio de mis locas creencias estoy convencida que si ponemos toda nuestra energía de amor, toda nuestra fe, toda nuestra mejor vibración, toda nuestra alegría sintiendo como cumplido ya el pedido a Dios, Facundo saldrá adelante para demostrarnos una vez mas que su mensaje no era una utopía y que somos una sola familia, que unidos en el amor podemos vencer fronteras, religiones, razas y sobre todo podemos vencer hasta la misma muerte.
Y si él nos ha dado tanto… ¿no se merece eso y mucho más?
Maestro: si le sirve cuente con él, mi corazón esta a su servicio y también mi alma y mi cuerpo porque compartiendo el dolor es menos dolor y la alegría se multiplica.