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H a salido a la venta la última obra de nuestro compañero Pla Ventura, en esta ocasión, una novela escrita al alimón junto a su amigo del alma Antolín Castro. Dicha narración nos ha parecido sugestiva y, ante todo, con un mensaje subliminal como dicen sus autores. No es una novela al uso; se trata de algo muy profundo que, sin duda alguna, emocionará a cuantos quieran reflexionar junto a estos autores que, unidos por el alma, por vez primera, han plasmado su sentir en una novela apasionante.
-Tú llevas escritos varios libros pero, querido Pla, ¿cómo surge la idea de LAS PUTAS PRIMERO?
-Me cabe la fortuna de compartir amistad con Antolín Castro desde hace más de treinta años y, juntos, un día de la vida decidimos crear la página Web a la que conocemos como www.opinonytoros.com, una Web que nació para defender la verdad y la integridad dentro del mundo de los toros. Nos sentíamos felices con dicho logro pero, aspirábamos a algo más relevante y, como digo, junto al calor de la chimenea de su rancho en Segovia, aquella noche decimos escribir una novela juntos y, pasado el tiempo, la misma es la bendita realidad que ahora tenemos entre nuestras manos.
-El título, Pla, cuando menos, nos parece “rimbombante”. ¿Se trata del primer mensaje de la novela? Y te lo pregunto porque, el contenido de la obra me parece de un mensaje subliminal de principio a fin.
-Sabíamos que, el título, LAS PUTAS PRIMERO, nos parecía “escandaloso” pero, a fin de cuentas, no es otra cosa que una metáfora con la cual pretendemos enganchar al lector de principio a fin. Nada tenemos contra las señoras que puedan ejercer esta profesión; es más, les entregamos nuestro respeto, pero no es menos cierto que, una señora puta es parte importante de la novela.
-Oscar Castell, el personaje central de la novela vive situaciones verdaderamente dramáticas, solamente mitigadas por el cariño que le ofrece su Hilda amada. En la vida real, ¿puede existir una situación como la descrita en la novela?
-Yo creo que, la realidad, lamentablemente, siempre supera la ficción. Nosotros hemos creado una historia apasionante en la trama de la novela que, sufrirla en la vida real debe de ser algo muy escabroso.
-He leído con todo detalle la novela y, Pla Ventura querido, nos dejas con el suspense de no saber si la novela está basada en un hecho real ó, como se presupone, ha sido fruto de vuestra inventiva. ¿Qué me dices al respecto?
-Fíjate que, sigo creyendo que, todas las novelas del mundo nacen bajo el amparo de hechos que han sucedido, de ahí que, como te digo, la realidad siempre supera a la ficción. Ciertamente, un amigo común, tanto de Antolín Castro como mío, pudimos saber que sufrió un mal lance del destino y, posiblemente, aquel avatar nos sirvió como inicio de lo que ahora es la bendita realidad de la novela. Pero aquello, amiga, era solo un esbozo; la novela es mucho más profunda y, ante todo, más aleccionadora.
-Ante el hecho de vuestra incursión literaria, hay algo que me tiene perpleja. ¿Cómo se puede escribir una novela entre dos autores cuando la trama es la que existe? Es decir, me parece muy complicado porque, juntos y por separado, todo a la vez, habéis construido dicha historia. No se; intenta explicarte que, repito, me parece todo muy complicado.
-Yo diría que, la gran magia de la novela la ha puesto Antolín Castro; ambos sabíamos lo que queríamos hacer y, ante todo, cómo lo teníamos que hacer; Castro no deja nada al azar; en su persona todo está completamente organizado y, en su ser, no cabe el fracaso; digamos que, la novela gustará más o menos, pero de que la correlación de los hechos, la trama, está perfectamente diseñada, ese es un logro de Castro. Sintetizando, yo diría que Antolín Castro se ocupó de toda la parte jurídica de la novela y, mi humilde ser, de la parte humana de la misma. Pero fíjate que, sigo creyendo que el gran “peso” de la novela lo tuvo que sustentar Antolín Castro.
-En honor a la verdad, tras leer la novela, sospecho que la justicia queda un poco al descubierto, ¿verdad?
-Yo creo que sí. Siempre dije que, nuestra novela es un alegato contra la injusta justicia; lamentablemente, y los hechos así lo demuestran, la justicia suele ser injusta; no es lo mismo la culpabilidad de un pobre que la de un rico; el dinero marca diferencias en todos los órdenes. Por ejemplo, si un tipo es pobre y homosexual se le llama maricón; si ese mismo homosexual es rico, se la llama gay. Como vemos, son “sutiles” diferencias que suelen marcar el devenir de la sociedad; ya se sabe, hombre rico, hombre pobre. He visto como a un hombre sin recursos, por el hecho de robar una gallina para comer, ha parado con sus huesos en una cárcel y, como todos sabemos, delitos de enorme magnitud, amparados por buenos abogados, han quedado impunes.
-Y, deja que te diga que, conociéndote como te conozco, al igual que Castro, vosotros, conocedores en profundidad de la materia taurina y, sin embargo, totalmente alejados del arte en la fiesta de los toros, narráis una novela de contenido dramático y, para más relevancia de cara a los lectores, dicha novela nada tiene que ver con los toros. ¿Era el reto que juntos teníais pendiente?
-Era una ilusión muy grande la que albergábamos dentro de nuestro ser; queríamos hacer algo distinto a lo que habitualmente desarrollamos respecto a la información y narrativa taurina. Y, ahora, con dicha novela, creo que lo hemos logrado. Saberte útil a la sociedad en cualquier materia relacionada con la narrativa, siempre reconforta; nosotros, como tantos, estábamos especializados en la materia de la información taurina y, aunque sea en esta ocasión, hemos querido salir, aunque sea esporádicamente, de esa “espiral” que a diario nos “devora”, como es la información taurina. Cierto es que, nuestro ego está saciado y, nuestras aspiraciones no son otras que nuestros lectores puedan soñar en el devenir de la lectura de nuestra novela. Soñar o conmoverse que, de todo habrá.
-¿Habéis pensado presentaros a la convocatoria de algún premio?
-No. Nuestras pretensiones son tan humildes como nuestra propia vida. No buscamos gloria alguna porque, tanto Castro como yo, somos conscientes de que, la única gloria en el mundo es la que se gana con el trabajo y, por dicha razón, nada dejamos al azar y, mucho menos, a la que pudiera suponer la veleidad de la concesión de un premio. Nuestra gran premio ya lo hemos tenido; saborear la ilusión por cuanto hemos hecho, en definitiva, es el logro más grande.
-Pero esta incursión como tú la defines, no quiere decir que tengáis que abandonar vuestro mundo periodístico, ¿verdad?
-De ninguna manera. Recuerda que en www.opinionytoros,com somos más de cincuenta personas esparcidas por el mundo que, al unísono, le “cantamos” al universo las vivencias respecto a la fiesta de de los toros; es mucho el compromiso que tenemos con nuestros lectores y, jamás les abandonaremos.
-Y, en solitario, Pla, veo cómo y de qué manera se está expandiendo por el mundo esa Web tuya a la que bautizaste como HOMENAJE A FACUNDO CABRAL; www.facundocabral.info
Un logro tuyo que no compartes con nadie, ¿verdad?
-Yo diría todo lo contrario. Esa Web nació a instancias de una amiga querida, Ingrid Matta que, amiga personal de Facundo Cabral, estaba ilusionada por la idea de que creásemos una página que inmortalizara al maestro y, a su vez, que fuera una ventana abierta al mundo para que, todos los “cabralistas” del universo, pudiéramos ahí reunirnos todos y, así lo hicimos. Al respecto de compartir, como dices, yo diría que llevo el peso del trabajo de dicha Web pero, me cabe la fortuna de estar arropado por muchísimas personas que, sin ellas, la página no sería nada. Para ellas, mi gratitud y me respeto. Como muchas veces dije, nacimos de forma tímida y, en la actualidad, tres años más tarde desde que vinimos al mundo, tenemos miles de lectores por el globo terráqueo, algo que nos llena de gozo. Recuerda que no hay hombres sin hombre y, mi dicha no ha sido otra que comprobar cómo personas de distintos países, pero unidos por la misma ilusión, la magia de Cabral, hemos construido un espacio cibernético totalmente admirable. Como digo, me cabe la dicha de armonizar la página con mi trabajo y, a su vez, la satisfacción de seguir creyendo que, nuestra Web es propiedad del universo como las pruebas lo evidencian. Acá tiene cabida todo el mundo; todas aquellas personas que tengan algo que decir sobre Cabral o sobre la propia vida, esta es la casa que les alberga.
-¿Y que dice Facundo Cabral de la página que, desde España, se construyó en su honor?
-Como he podido saber, está muy contento y feliz. Es curioso que, con una idea colombiana, un trabajo español y una ilusión esparcida por todo el mundo, entre todos, le hemos hecho justicia al cantor más grande de toda Hispanoamérica. Según me contó una de nuestras colaboradoras, cuando Cabral vio la página en su honor, esbozó una linda sonrisa y, como siempre, como prueba de gratitud, exclamó su palabra preferida: ¡¡Gracias!!
-¿Qué sientes al saberte uno de los pocos españoles que puede tener el gozo de ser amigo de Facundo Cabral?
-Para mi dicha, es un amigo más; pero con la diferencia que, a su lado, he aprendido lecciones memorables; he sabido beber en la fuente de su sabiduría y, por encima de todo, supe aprender que nada vale tanto como la vida y que la verdad será lo único que nos hará libres. Me queda el gusto, como digo, de poder llamarle muy seguido y, mucho más ahora en que, Cabral, como sabemos, ha estado muy enfermo y, con mucha más razón, no le he abandonado como han hecho todos cuantos le amamos.
-Ahora, te lo pregunto a ti que estás frente a mí pero, a Castro le diría lo mismo. ¿Qué esperáis de dicha novela?
-Que la gente pueda reflexionar ante una materia tan delicada como es la justicia y, sin duda alguna, que sientan mucha felicidad con la novela puesto que, la protagonista femenina de la novela, la señorita Hilda, con su ternura, alivia el alma y el cuerpo de Oscar Castell, el protagonista que tan caro pagó su devaneo por el mundo de la justicia; él, de motu propio, harto de humillaciones y desengaños, quiso ser su propio juez y lo pagó carísimo.
-Añade cuanto quieras, Pla Ventura.
-Ante todo, mostrar mi gratitud hacia Antolín Castro, el amigo querido que, a su lado he sentido el gozo inmenso de haber hecho algo distinto a lo que habitualmente hacemos y, sin duda que quepa, entregarle mi cariño a Santiago Velázquez, amigo personal y autor de la portada y de los dibujos que ilustran la novela. Y, si me lo permites, yo le diría al mundo que, con dicha novela, a no dudar, el lector obtendrá sentimientos de distinto calado; más de uno sentirá desesperación, algunos palparán el desengaño del protagonista al sentirse huérfano de aquello que él anhelaba que no era otra cosa que la justicia le arropara y, los más, sin duda que les albergue, todos sentirán la dicha de comprobar como Hilda Gayarre, la protagonista femenina de la novela eleva hasta la felicidad a Oscar Castell.
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